El ácido sulfúrico derrite esta esponja en cámara lenta y es algo que llama la atención. Si es cámara lenta, más aún y si se mezcla el ácido con agua, ni hablar. ¿Por qué ocurre? Cualquier estudiante de química o cualquiera que haya tenido una botella de ácido sulfúrico en las manos habrá visto la advertencia: no mezclar con agua.
El motivo es que el ácido sulfúrico (H2SO4) dona un protón al H2O del agua en una reacción tan, tan exotérmica que hace que comience a hervir.
Y por supuesto, ácido hirviendo en las manos no cuenta entre las mejores cosas que le pueden ocurrir a uno en el día.
Como detalle extra, la celulosa de la que está compuesta la esponja obedece a la fórmula C6H10O5. Dicho de otro modo 6 carbonos unidos al equivalente de 5 moléculas de agua (H2O multiplicado por 5). La avidez del ácido sulfúrico es tan alta que es capaz de romper el enlace con los átomos de carbono y donar un protón al agua resultante, que a su vez reacciona con el sulfúrico que continua cayendo.
Fuente: io9



