Mundo Lunes, 16 de abril de 2018

Nueva Zelanda y las opciones para recorrerla y disfrutarla

Atractivos. Lagos, playas, ríos y un área volcánica activa son parte de la oferta turística que promueve el país de Oceanía. También cuenta con reservas marinas y fuentes termales naturales.

Nueva Zelanda tiene 15.000 kilómetros de costa, innumerables lagos, ríos y la fama de ser el país de la aventura. Es un lugar perfecto para conocerlo y una excelente opción de destino para aprovechar en verano.

Las bahías subtropicales de la región norte poseen aguas cristalinas, cientos de islas, reservas marinas y algunos de los puntos históricos más antiguos y fascinantes de Nueva Zelanda. Lo más difícil es decidir a dónde ir, aunque una buena opción sería comenzar por Russell o Kerikeri. Escuelas locales como SUP Bro y Northland Paddleboarding ofrecen clases, alquiler de tablas de surf, recomendaciones de excursiones y ayuda para planificar el paseo perfecto. Se puede finalizar el día observando la puesta del sol en la playa acompañado de una cerveza artesanal refrescante y del tradicional fish nchips.

Área volcánica

Rotorua, la fascinante ciudad ubicada en un área volcánica activa. Un lugar en el que encontrará, por todas partes, piscinas de barro termal, fuentes termales naturales y un característico olor a azufre. Además, es uno de los mejores lugares para aprender sobre la cultura indígena de Nueva Zelanda, debido a la marcada presencia histórica y moderna del pueblo maorí.

Además está rodeada de lagos creados por millares de años de actividad volcánica, lo que la convierte en un lugar bastante dinámico para los deportes. Cuenta con lagos azules y verdes de la región, ríos, arroyos, selvas y fuentes termales naturales.

Destino agradable

En Nelson, se puede remar desde la playa de Tahunanui para explorar la isla de Haulashore y las regiones de Nelson Haven y Boulder Bank. Si la marea fuera apropiada, suba por el río Maitai hasta uno de los cafés al borde del agua en la ciudad, para reabastecer su regreso a las arenas.

En el Parque Nacional de Abel Tasman, que queda a una hora de auto de Nelson, los adeptos del stand up paddle se unen a los kayaks para explorar las aguas turquesas y las playas de arena dorada. El estuario junto a Kaiteriteri y Marah es un destino especialmente agradable, con cavernas, ensenadas y muchos lugares desiertos para nadar o hacer snorkel.

Tekapo

Solamente quien va al Lago Tekapo logra comprender su belleza. Repleto de un fino polvo de arcilla suspendido en el aire, este lago glaciar es de un color azul claro etéreo que, en los meses más fríos, contrasta con las montañas cubiertas de nieve. En resumidas cuentas: un sueño para los fotógrafos.

Se puede alquilar una tabla en Paddle Tekapo y, rodeado de pinos, explorar el río que en verano se tiñe de colores por las plantas y flores. Culmine su visita en las fuentes termales locales o camine hasta la cima del Monte John para conocer el observatorio y tener una vista del valle de 360 grados.

Aventuras acuáticas

Cercado de montañas, el asombroso lago Wanaka es el punto central de la villa homónima. Además de estar repleto de aventuras acuáticas, el lugar ofrece excelente café, cerveza artesanal, gastronomía y muchas opciones de compras. Las excursiones guiadas en stand up paddle de Paddle Wanaka permiten aprender nuevas técnicas antes de explorar el lago o río Clutha, haciendo un viaje hasta la pintoresca Albert Town.

Otra opción emocionante es el llamado heli-SUP, en el cual un helicóptero lleva a los turistas hasta el lago de las montañas sobrevolando glaciares próximos al Monte Aspiring o Tititea, que con 3.033 metros de altura es uno de los picos más altos de Nueva Zelanda. Después de remar en un lago alpino y desierto a mil metros sobre el nivel del mar, relájese con un picnic a la orilla del agua.