El jefe de gobierno español dijo que la alternativa a la nacionalización era la quiebra. "Los ahorros están más garantizados que nunca", intentó tranquilizar Rajoy.

"No se puede dejar quebrar a ninguna entidad porque caería España", dijo Rajoy

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró que la alternativa a la nacionalización de Bankia "era la quiebra" de la entidad, situación que había que evitar para no perjudicar al conjunto de España. "Las entidades financieras no pueden caer, porque caería el país", aseveró.

Al término de la reunión del comité ejecutivo del PP, Rajoy hizo hincapié en que no se puede dejar a una entidad financiera "en una situación imposible, porque afecta al conjunto del país", lo que ha impulsado al Ejecutivo a "coger el toro por los cuernos".

El presidente del Gobierno sostuvo que la decisión de nacionalizar Bankia responde al objetivo de garantizar los ahorros de los depositantes, por un lado, y de sanear la entidad y recuperar la confianza de los inversores en el conjunto de la banca española, por otro.

"Los ahorros están más garantizados que nunca", afirmó Rajoy, para quien la entrada del Estado en Bankia ha sido "un ejercicio de transparencia y una decisión difícil" adoptada en el marco de un proceso general de recapitalización del sistema financiero en aras de que fluya el crédito y la inversión, y se reactive de esta forma el empleo.

"Quizá hubiera sido más cómodo no hacer nada y mirar para otro lado, pero lo mejor cuando la situación es difícil es decir la verdad y a partir de ahí empezar a funcionar", defendió el líder del Ejecutivo.