En un episodio que ha conmocionado a toda una población, un hombre de 79 años fue procesado y quedó detenido en Grenoble, Francia, acusado de protagonizar una aberrante serie de ataques sexuales cometidos durante más de medio siglo contra unos 89 menores en nueve países. Además, el hombre confesó haber asesinado a su madre y su tía.
Los hechos habrían ocurrido entre 1967 y 2023, es decir, durante 55 años, mientras que las víctimas, menores en su mayoría varones, tenían entre 13 y 17 años al momento de los abusos, que ocurrieron en Francia, Alemania, Suiza, Marruecos, Níger, Argelia, Filipinas, India y Colombia.
Jacques Leveugle es el hombre acusado de esos aberrantes delitos. El fiscal de Grenoble, Éric Vaillant, lo describió como una persona “culta y carismática”, que solía ganarse la confianza de sus víctimas a través de una “seducción intelectual”.
Aunque nunca obtuvo un título universitario, Leveugle trabajó como profesor, educador o asistente escolar en varios países. Curiosamente, este acusado de abusos sexuales se describió a sí mismo como “un boy lover" y una especie de figura de la Grecia antigua que “formaba” a jóvenes.
La Justicia francesa lo procesó por violaciones y agresiones sexuales agravadas contra 89 menores de edad, de los cuales una cuarentena ya fueron identificados y podrían ser convocados para colaborar con la Justicia.
La investigación por estos casos se inició en 2023 tras la denuncia de un sobrino de Leveugle que, al formularse preguntas sobre la vida de su tío, decidió aprovechar su ausencia para examinar unas memorias USB que encontró en la habitación.
Al concretar la búsqueda descubrió “documentos escritos de gran tamaño que parecían memorias” en las que el hombre describía extensamente sus delitos, así como fotos de los hechos cometidos.
Estos relatos “comienzan en la década de 1960” y se extienden “hasta 2023”, indicó el fiscal al sitio France Info. Al descubrir que los textos de su tío se referían a abusos de menores, no dudo en efectuar la denuncia en la gendarmería y entregó todo el material a los investigadores.
Ante la policía, Leveugle admitió que los escritos son “la expresión de la realidad” y reconoció la gravedad de los casos de abuso sexual, según explicó la Fiscalía. Más allá de los abusos, el caso dio un giro todavía más oscuro, ya que en ese momento Leveugle confesó ante las autoridades haber asesinado a su madre en 1974 y a su tía en 1992.
Según su relato, ambas mujeres estaban enfermas y él las asfixió con una almohada por “compasión”, aunque estos hechos ahora están siendo investigados por separado para establecer si los crímenes tendrían otros motivos.
En ese sentido, la fiscalía lanzó un pedido público para que cualquier otra persona que haya sido víctima de los abusos o tenga información se presente a declarar.
"Hay una urgencia por localizar a posibles testigos, porque el acusado tiene ya 79 años y queremos que haya un juicio lo más rápidamente posible”, dijo el fiscal durante una entrevista en la radio RTL.





