Dos estadounidenses que combaten la epidemia de fiebre hemorrágica producida por el virus ébola en varios países de África occidental resultaron infectados en Liberia, anunciaron las organizaciones humanitarias para las que trabajan.
Samaritans Purse (SP), una asociación caritativa cristiana, anunció en su sitio web que el médico Kent Brantly había sido puesto en cuarentena en el hospital ELWA de Monrovia, capital de Liberia.
“Somos optimistas sobre su restablecimiento, pero todavía no está ciertamente fuera de peligro”, dijo la portavoz de SP, Melissa Strickland.
Brantly está casado y es padre de dos niños.
Por otra parte, Nancy Writebol, que trabaja para la organización caritativa cristiana SIM, que gestiona el hospital, también se contaminó con el virus. Se encuentra en estado estable. Casada y con dos hijos, Writebol es responsable de la higiene y desinfección de la ropa de protección que lleva el personal que entra y sale del centro donde se aísla a los enfermos.
“Ambos reciben cuidados intensivos, pero se trata de una situación peligrosa y espantosa”, precisó Strickland, quien subrayó que la administración rápida de un tratamiento era crucial para superar esta enfermedad mortal en 90% de los casos. El virus del ébola se agravó con la muerte de 28 personas, entre el 18 y 20 de julio en tres países.




