Una mujer de 63 años desapareció en Tochigi, después de que una avalancha de tierra derrumbó su casa, mientras que otras 17 personas resultaron heridas en diversos accidentes, dos de las cuales se encuentran en estado grave, informó la agencia Kyodo, citada por EFE.Además, al menos 375 viviendas quedaron destruidas o dañadas por las inundaciones y los desprendimientos, según datos de la Agencia japonesa de Bomberos.
También, las precipitaciones causaron interrupciones en varias líneas ferroviarias locales en el este y el noroeste de Japón, así como la suspensión del servicio de alta velocidad (Shinkansen) entre las estaciones de Fukushima y Shinjo.Los medios nipones mostraron imágenes de calles y rutas completamente inundadas en varias zonas del país, así como de vehículos arrastrados por las aguas.
La Agencia Meteorológica nipona (JMA, por sus siglas en inglés) alertó sobre la continuidad de las precipitaciones torrenciales hasta el viernes en las prefecturas de Fukushima, Saitama y Chiba (colindantes con el Área Metropolitana de Tokio), así como en la capital nipona, donde podrían caer hasta 200 milímetros de lluvia.La JMA clasificó en el nivel máximo de alerta las prefecturas niponas de Ibaraki y Tochigi, ante la previsión de lluvias torrenciales, inundaciones y avalanchas de tierra.En las zonas más afectadas, las precipitaciones superaron en sólo 24 horas el doble de la cantidad habitual en todo septiembre, y son producto del paso del huracán Etau, convertido en ciclón extratropical (tormenta de baja presión atmosférica) a su paso por el centro de Japón.En la histórica localidad de Nikko y otras ciudades de la prefectura de Tochigi, se registró un récord de precipitaciones de más de 500 milímetros acumulados en las últimas 24 horas, el mayor en las últimas tres décadas.En varias zonas del centro del país cayeron más de 400 milímetros de lluvia en el mismo período, lo que llevó al Gobierno de Ibaraki a solicitar la asistencia de las Fuerzas de Auto Defensa de Japón (Ejército) para las tareas de rescate de personas que quedaron atrapadas en sus casas o arrastradas por las inundaciones.



