Mundo Martes, 10 de julio de 2018

Macron pondrá en marcha un programa de recortes

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, dijo que su gobierno presentará "en las próximas semanas" un plan de recortes del gasto público para respetar las metas fiscales de la Unión Europea (UE).

"No puede haber menos impuestos o mayores inversiones sin una desaceleración del alza continua de nuestros gastos", dijo Macron a las dos cámaras reunidas en Congreso en el castillo de Versalles.

"Todos quieren menos impuestos pero nadie quiere asumir la responsabilidad cuando se debe financiarlos", dijo el mandatario.

"Esto estará acompañado por una reorganización del Estado con más presencia en los territorios, más flexibilidad en la gestión", afirmó el presidente.

Macron insistió que para fin de año el primer ministro "presentará el conjunto de esas decisiones para la transformación indispensable de la acción pública".

La Comisión Europea sacó a Francia en junio del procedimiento de déficit excesivo (superior al 3% del PBI), en el que estaba desde 2009.

En 2017 Francia registró un déficit de 2,6% del PBI y las proyecciones de la Comisión Europea muestran que será de 2,3% en 2018 y 2,8% en 2019.

El presidente defendió la controvertida reforma laboral del año pasado y otras medidas impulsadas para alentar a la inversión, asegurando que era la única forma de mejorar las perspectivas de todos los ciudadanos.

Macron volvió a defenderse de ser el "presidente de los ricos", asegurando que no le gustaban "ni las castas, ni las rentas, ni los privilegios" y que con sus políticas sólo quiere defender a las empresas.

"Una política para las empresas no es una política para los ricos. Es una política para toda la nación, una política para el empleo, una política para los servicios públicos", declaró.

"Si queremos repartir la torta, la primera condición es que haya una torta. Y son las empresas, que juntan a los dirigentes, los accionistas y a los trabajadores, los productores que hacen esa torta", insistió.

Los sondeos realizados en los últimos días señalan que tanto Macron, como su primer ministro, Edouard Philippe, pierden el apoyo de la opinión pública.