El ex presidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva declaró la semana pasada ante la Policía federal en calidad de testigo, por el escándalo de corrupción denominado “mensalao”, que sacudió a su gobierno.
El político, quien presidió el país entre 2003 y 2010, prestó declaración en el marco de una investigación complementaria sobre el mencionado escándalo que derivó en la condena a prisión de dirigentes históricos del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) y funcionarios de la más alta esfera del Ejecutivo de Lula.
La fiscalía federal de Brasil presentó cargos contra 35 personas relacionadas con un extenso esquema de corrupción en la petrolera estatal, informaron autoridades el jueves, entre ellos ejecutivos de algunas de las firmas de construcción más grandes del país.
Los cargos formales cierran una investigación de meses llamada "Operación Autolavado" que podría ser uno de los mayores casos de corrupción en el país sudamericano que se ha descubierto, y mientras las autoridades aseguran que buscarán recuperar casi 400 millones de dólares de los acusados.



