Alberto Granado, el amigo y compañero del guerrillero argentino Ernesto Che Guevara, con quienrecorrió en moto buena parte de Sudamérica en un viaje iniciático que, en cierto modo, marcó la
historia del continente, murió el sábado en su casa de La Habana, a los 88 años. Nacido en Córdoba(Argentina), Granado fue el mejor amigo de juventud de Guevara, y su contraparte y cómplice en el
proceso de transformación en revolucionario durante aquel viaje que duró nueve meses y en el querecorrieron más de 14.000 kilómetros, desde Argentina hasta Venezuela, pasando por Chile, Perú yColombia. Basada en los diarios que ambos escribieron de aquella experiencia, su aventura, con elnombre de Diarios de motocicleta, fue llevada al cine en 2003 por iniciativa de Robert Redford, conWalter Sales como director y los actores Gael García Bernal, como el Che, y Rodrigo de la Serna,como Alberto. Al comenzar el periplo en su moto, una Norton 500 bautizada como "La Poderosa", él tenía 29años y ya era bioquímico. Guevara, que no había terminado de estudiar medicina, tenía 23. "Íbamos aconocer el mundo, pero el viaje nos cambió a los dos. Ernesto se hizo un ejemplo, empezó a ser elChe; yo aprendí que en vez de conocer el mundo había que transformarlo", recordaba Granado en unareciente entrevista con este diario. Solía repetir que las injusticias que vieron entonces y lo que vivieron juntos aquellos mesesmarcaron para siempre sus ideales. También sellaron una amistad que para él siguió "viva" hasta elúltimo momento. "Pese al tiempo transcurrido, cuando tengo una duda aún me pregunto qué pensaría deeso el pelado. La respuesta siempre es fácil: como siempre te llevaba por la parte dura, por la dela honradez y los valores, pues es sencillo qué hacer", afirmaba. Granado era un hombre afable, con un gran sentido del humor y amante del vino tinto y de labuena conversación. Fue entrevistado por más de mil periodistas, que le preguntaban más o menos lomismo, aunque no se molestaba. "Mejor, así no me pongo nervioso", decía. Sesenta años después de la aventura, recordaba muchos detalles de aquel viaje. "Fue un 29 dediciembre de 1951; no salimos el 28 porque era Día de los Inocentes y la gente hubiera pensado queno iba en serio... Pero con el Che, de guasa, nada". El recorrido terminó en Venezuela, el verano de 1952, donde se separaron. Granado regresó aArgentina y trabajó como bioquímico. Ernesto siguió su camino revolucionario y fue a dar a laGuatemala de Jacobo Arbenz, y después a México, donde conoció a Fidel Castro y se embarcó en elyate "Granma" y en la aventura –esta sí, con tiros– de la revolución cubana. Tras el triunfo de losguerrilleros, el Che, convertido ya en el comandante Guevara y nacionalizado cubano, lo invitó aviajar a la isla. Se instaló en La Habana en 1961 y durante años trabajó como profesor en laEscuela de Medicina. Después pasó al Centro Nacional de Salud Animal, donde se jubiló en 1994. "Cuando uno lleva 30 años dirigiendo un departamento se convierte en un freno, debe irse para darlespaso a los jóvenes", comentaba. Fue guevarista y revolucionario hasta el último día de suexistencia.




