Tras ser sometidos a controles médicos, se espera que en pocas horas salgan del hospital militar de la capital uruguaya. El ministro de Defensa dijo que espera verlos por las calles “caminando como cualquier hijo de vecino”.

Los ex presos de Guantánamo tendrán una “vida común y corriente”

Por UNO

Los seis ex detenidos de Guantánamo que arribaron la madrugada del domingo a Montevideo se aprestan a comenzar una “vida común y corriente” como hombres libres, luego de que en pocas horas salgan del hospital, aseguró ayer el ministro de Defensa de Uruguay, Eleuterio Fernández Huidobro.

Apenas llegaron a Montevideo, los excarcelados fueron llevados al hospital militar para ser sometidos a controles médicos. “Sólo eso es lo que impide que hoy no estén por las calles de Montevideo caminando como cualquier hijo de vecino”, indicó Fernández Huidobro en entrevista con la radio local Carve.

Los liberados son el tunecino Abdul Bin Mohammed Abis Ourgy (49), el palestino Mohammed Tahanmatan (35) y los sirios Ahmed Adnan Ahjam (37), Ali Hussain Shaabaan (32), Omar Mahmoud Faraj (39) y Jihad Diyab (43), quien se había declarado en huelga de hambre.

El ministro dijo ayer que todos “están bien, especialmente el que estaba haciendo huelga de hambre y que vino en condiciones físicas muy disminuidas, que era la mayor preocupación que teníamos”. “Creo que ha comenzado a comer, así que en muy pocas horas creo que van a salir del hospital militar y se incorporarán a la vida común”, indicó.

El traslado de los presos a Uruguay, realizado en la madrugada del domingo en medio de un estricto operativo de seguridad, es el primero desde Guantánamo a un país sudamericano y el segundo a Latinoamérica, después de que El Salvador acogiera en 2012 como refugiados a dos detenidos uigures, que luego abandonaron el país.

“Nosotros pensamos que sería bueno que otros pueblos de América y del mundo imitaran este gesto de Uruguay”, indicó el ministro, ex guerrillero al igual que Mujica.

La organización Centro de Derechos Constitucionales, con sede en Nueva York, celebró la liberación y urgió al resto de los países latinoamericanos a aceptar el reasentamiento de otros prisioneros. “Ofreciendo hogares a hombres que hace tiempo se sabe no representan ningún peligro, la comunidad internacional puede jugar un papel crucial en cerrar este capítulo negro en la historia de Estados Unidos”, indicó en un comunicado.

Fuente: AFP.