Mundo Jueves, 5 de julio de 2018

Les enseñan a nadar y bucear a los chicos atrapados en la cueva

Los 12 futbolistas y su entrenador gozan de "buena salud", pero estiman que hay escasa posibilidad de evacuarlos de inmediato, por el elevado nivel de agua en la gruta.

Los 12 niños y su entrenador de fútbol atrapados en una cueva de Tailandia gozan de "buena salud" pero tienen escasas posibilidades de ser evacuados de inmediato por lo que iniciaron lecciones de natación y buceo y los socorristas tratan de reducir el nivel del agua antes de las lluvias previstas para mañana.

El gobernador de la provincia de Chiang Rai, Narongsak Osottanakorn, que dirige el rescate, dijo que una evacuación sería "difícil", ya que el nivel del agua es elevado, pese al importante sistema de bombeo instalado.

Gracias a ese sistema "el agua baja un centímetro por hora, lo que no está mal dado el tamaño de la gruta", explicó. Unas 20 bombas de extracción de agua drenan unos 10.000 litros por hora de los pasadizos inundados.

"Será difícil evacuarlos hoy" (por ayer) dijo no obstante el gobernador, y se negó a hacer especulaciones sobre la fecha de evacuación.

La operación de evacuación será complicada y los socorristas ya advirtieron que no se precipitarían a la hora de realizarla, pues el camino de vuelta recorre varios kilómetros por zonas angostas y etapas difíciles bajo el agua.

La marina tailandesa publicó un nuevo video de los niños en la cueva visiblemente delgados y arropados con mantas térmicas, pero saludando e incluso riendo."Tras haber comido, todos fueron examinados por un médico militar", precisó la marina, sin detallar, de momento, qué día podrían ser evacuados.

En este video, grabado el martes, aparecen 11 niños saludando, diciendo su nombre y luego "estoy bien de salud". La marina no explicó porqué el duodécimo niño no grabó el mensaje ni tampoco el entrenador, de 25 años.

Entrenamientos

Ya empezaron a ser entrenados para nadar y bucear y esta primera confirmación de su buen estado de salud hizo augurar una evacuación relativamente próxima.

"Estoy tan feliz", reaccionó, llorando, la madre de uno de los chicos, Bew, al ver el video."Está delgado", señaló, tras ver el mensaje de su hijo.

A la caída de la noche, un monje célebre en todo el país fue autorizado a franquear la entrada de la gruta. Rodeado por miembros de las familias de los niños, rezó por el fin de su sufrimiento.

Los niños, de entre 11 y 16 años, fueron encontrados el lunes por la noche junto a su entrenador por buzos británicos que participaban en esta gran operación internacional, "sanos y salvos", a más de cuatro kilómetros en el interior de la galería.

El grupo estaba concentrado en un saliente situado en los meandros de la cueva, situada en la frontera con Birmania y Laos, donde se quedaron atrapados por la subida de las aguas.

En el primer video del lunes, se les veía demacrados pero dando las "gracias" a los buzos británicos, los primeros hombres que vieron en nueve días.

Fue una madre la que dio la voz de alarma el sábado, al ver que su hijo no regresaba del entrenamiento. Los objetos de los niños -bicicletas y zapatos- fueron encontrados horas después a la entrada de la cueva. Podrían haber decidido ir a explorar juntos la cueva, que conocían bien, o haber querido protegerse de la lluvia, pues es temporada del monzón.

Precisamente, la familia de Pheeraphat, nombre del chico, guardó una tarta en la heladera para poder festejar su aniversario a su regreso.

Entretanto, con la ayuda de especialistas japoneses, los socorristas siguen bombeando el máximo de agua de la cueva para facilitar su salida.

Se movilizaron decenas de buzos para esta operación, con equipos llegados desde Australia, Gran Bretaña, Japón, China y una treintena de soldados estadounidenses, que ayudaron al millar de socorristas tailandeses implicados en las labores de rescate.