La salvó Máxima

Por UNO

Políticos holandeses, activistas ucranianos y parte de la prensa sostienen que Maria Putin, de 29 años, tenía que ser castigada por el presunto papel desempeñado por su padre, Vladimir Putin, en la catástrofe aérea. La hija del presidente ruso se mudó hace dos años a Holanda con su pareja, nacida en el país.

Pieter Broertjes, alcalde de la ciudad de Hilversum, al sureste de Amsterdam y de donde eran varias víctimas del accidente del 17 de julio en el que murieron 298 personas, copó las portadas el miércoles cuando pidió que Maria fuera expulsada.

"Sí. Es una posibilidad", escribió la revista HP De Tijd en su edición digital, tras el llamamiento de Broertje.

Las acusaciones contra Putin se fundan en que la principal hipótesis del derribo del MH17 señala que el misil fue disparado por separatistas prorrusos enfrentados con el gobierno ucraniano. Su principal apoyo político y militar es el presidente de Rusia, que, según indican distintas evidencias, proporcionó el poderoso sistema misilístico que impactó al avión

Sin embargo, la vorágine desatada contra Maria se calmó rápidamente. Para empezar, el propio Broertjes retiró su llamamiento, el cual consideró "imprudente".

"Vino de un sentimiento de impotencia que muchos conocerán", tuiteó poco después.

Uno de los motivos por los que el ataque no concitó mucha adhesión en el país es que la reina Máxima nunca fue castigada por el pasado de su padre, ministro durante la dictadura argentina. La idea es que no se puede responsabilizar a una persona por los pecados de sus padres.