La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, viajó a la ciudad de Tocopilla, arrasada por aluviones e intensas lluvias que dejaron un total de seis muertos y un desaparecido en todo el país.Bachelet encabezó tras su llegada un comité de emergencia para evaluar los daños en esa ciudad ubicada unos 1.350km al norte de Santiago, la más afectada por las intensas lluvias que azotaron el centro y sur de Chile desde el sábado, donde se reportaron tres muertos productos de los aluviones.
En Tocopilla, ubicada en una zona desértica, llovió en un día todo lo que llueve en un año, de acuerdo con los registros meteorológicos. Pero el domingo las lluvias habían cedido en gran parte del territorio.
“Afortunadamente, el frente disipó en buena parte del país”, dijo el ministro del Interior, Jorge Burgos, al entregar un último balance oficial, que cuantificó en 934 el total de personas damnificadas y en 6.553 las viviendas dañadas en todo el territorio chileno.Las malas condiciones climáticas obligaron la tarde del domingo a la suspensión de las operaciones de la mina Chuquicamata, ubicada en la misma región y de propiedad de la cuprífera estatal Codelco, la mayor productora mundial de cobre.El yacimiento, considerado la mina a cielo abierto más grande del mundo, produce 339.000 toneladas de cobre por año. El temporal afectó también el funcionamiento de otras divisiones de la compañía, responsable del 11% del cobre mundial.Pero ayer todas las minas afectadas por el temporal estaban operativas, aunque dos de sus yacimientos (El Salvador y Ministro Hales) se mantenían paralizadas por una huelga de trabajadores tercerizados que sumaba 20 días, según confirmó la estatal.Desde el domingo, la ciudad de Tocopilla se encontraba bajo estado de excepción constitucional (conocido aquí como estado de sitio) y a cargo de las Fuerzas Armadas, para facilitar las acciones preventivas y garantizar la seguridad.Enormes olas La tempestad causó el sábado los peores oleajes de los últimos 35 años en gran parte del litoral chileno, principalmente en la región de Valparaíso (120km al oeste de Santiago), donde se registraron oleajes de hasta 10 metros de altura, por lo cual se decretó alerta roja.El temporal “fue acompañado por un tren de olas simultáneo, que pegó directo y con fuerza en 700 kilómetros de costa de la zona centro-sur”, declaró Iván Vidal, jefe de Meteorología de la Armada chilena, a medios chilenos.En la región de Valparaíso, donde un hombre que se ahogó en la costa al tratar de rescatar un yate se convirtió en la primera víctima del temporal, se ubican importantes puertos y balnearios turísticos que fueron afectados por el fuerte oleaje que, además, causó daños en viviendas y locales comerciales ubicados cerca del borde costero.“El metro que une el puerto de Valparaíso con el balneario de Viña del Mar y otras localidades de la zona fue cerrado durante toda la semana debido a que las fuertes marejadas cubrieron las vías férreas con toneladas de escombros e inundaron las salas técnicas”, informó Andrés Gómez Lobo, ministro de Transportes de Chile.




