La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, quien el próximo viernes tendrá una audiencia privada con el papa Francisco en el Vaticano, dijo ayer que pretende invitarlo a regresar a Brasil para asistir al Mundial de fútbol.
“Lo voy a invitar al Mundial”, declaró Rousseff, quien aludió al reconocido fanatismo del Papa por el fútbol y recordó que Francisco “es hincha del San Lorenzo, de Argentina”.
Rousseff reconoció que, en caso de aceptar, ella y el Pontífice argentino pueden tener sus diferencias.
“Él es Papa, es argentino y tiene todo el derecho a hinchar por su equipo, así como yo, que hincharé por Brasil”, declaró Rousseff en una entrevista con radios del estado de Piauí.
No obstante, la presidenta dijo creer que “en el fondo de su corazón, el Papa también hincha por nosotros”.
Rousseff viajará al Vaticano para asistir el próximo sábado al consistorio en que el Papa investirá a 19 nuevos cardenales, entre los que figura el brasileño Orani João Tempesta, arzobispo de Río de Janeiro.
“El Gobierno brasileño debe estar presente en ese momento”, dijo Rousseff al justificar su viaje.
Sobre la audiencia con el Papa, la jefa de Estado agregó que “siempre es muy bueno conversar con Francisco”, de quien dijo que “tiene un compromiso con los pobres” y “es latinoamericano”, por lo que comprende mejor “los problemas de nuestros países”.
Por su parte el embajador argentino en el Vaticano, Juan Pablo Cafiero, confirmó ayer que la visita del Papa Francisco a la Argentina “está prevista para 2016” a la provincia de Tucumán, en coincidencia con el bicentenario de la Declaración de la Independencia.
“Para el año 2016 está prevista la visita a la Argentina, y en particular a la ciudad de Tucumán, para participar en el Congreso Eucarístico”, indicó Cafiero, y resaltó que ese año se cumplirán “200 años de la Declaración de la Independencia, por lo que será un acontecimiento masivo, memorable, para la reflexión”.
Cafiero también dio detalles sobre la entrega del pasaporte argentino a Jorge Bergoglio.
Fuente: AP.




