La esposa de Sebastián Dávalos recibió un préstamo de 10 millones de dólares al día siguiente de que la presidenta fuera electa.

La oposición chilena quiere enjuiciar al hijo de Bachelet por tráfico de influencias

Por UNO

La oposición derechista pidió ayer la designación de un fiscal especial para que investigue por tráfico de influencia y uso de información privilegiada al hijo de la presidenta Michelle Bachelet, Sebastián Dávalos, cuya esposa recibió un crédito de 10 millones de dólares al día siguiente de que Bachelet fuera electa por segunda vez mandataria de Chile.José Manuel Edwards, diputado del centrista partido Renovación Nacional, dijo: “La indagación va a poner a prueba las instituciones chilenas porque aquí se trata del hijo de la Presidenta”.

La ultraderechista Unión Demócrata Independiente, en tanto, presentó una denuncia criminal para que se indagara el negocio, que según la Superintendencia de Valores y Seguros no tiene nada de ilegal, aunque para la oposición y sectores oficialistas es inmoral.

La empresa Caval, cuya propiedad pertenece en 50% a la nuera de Bachelet, Natalia Compagnon, recibió un préstamo del Banco de Chile por 10 millones de dólares que usó para comprar terrenos agrícolas que vendió por 15 millones de dólares. 

Dávalos y Compagnon se reunieron con el vicepresidente del Banco, Andrónico Luksic, para tramitar la solicitud, en momentos en que Bachelet era candidata presidencial y su triunfo se daba por descontado.

Osvaldo Andrade, presidente del Partido Socialista calificó ayer como un tremendo error político el que Dávalos asistiera a la reunión, mientras el hijo de la mandataria afirmó en una entrevista el fin de semana: “No creo que sea una imprudencia porque si yo trabajo en el mundo privado, no puedo estar preocupado de lo que pasa en el gobierno”. Dávalos renunció el viernes a su cargo de líder de un grupo de organizaciones socioculturales del gobierno.

Agregó que Bachelet no sabía del encuentro con Luksic ni del préstamo y que sólo se enteró a mediados de semana por la prensa. 

Fuente: AP.