Mundo Domingo, 6 de mayo de 2018

La marihuana devuelve la esperanza a niños epilépticos de Chile

Desafiando la prohibición de autocultivar que hay en Chile, un grupo de madres se la suministra a sus hijos.

Paulina mira hoy a su hija Javiera con esperanza. La niña sufre epilepsia refractaria pero gracias al cannabis medicinal logró dejar atrás años tortuosos. Lo logró desafiando la prohibición al autocultivo de marihuana que existe en Chile.

"No tengo otra opción, éste es el camino", dice Paulina Bobadilla a la AFP, convencida de su decisión de cultivar marihuana para tratar la epilepsia refractaria y la esclerosis tuberosa -enfermedad que causa tumores benignos- diagnosticadas a su hija a los ocho meses de edad.

En el patio de su casa, esta mujer de 38 años y presidenta de la fundación Mamá Cultiva -reúne a cerca de 600 mujeres que cultivan marihuana para tratar a sus hijos- tiene 10 plantas de marihuana de diferentes cepas.

Las acaba de cosechar luego de tres meses de crecimiento de la flor o cogollo, que concentra la mayor cantidad de cannabinoides, como el THC o el CBD, con propiedades terapéuticas para tratar enfermedades oncológicas y neurológicas.

Mediante un proceso artesanal en el que la resina de la planta es mezclada con aceite de oliva, obtiene el preciado aceite que le suministra en gotas a Javiera desde que tenía cinco años, con notables resultados.

"En una semana bajaron todos esos signos de agresividad. Hasta ese tiempo no teníamos ganas ni fuerza como para seguir adelante, y esto nos llega a entregar una luz de esperanza después de tanto camino sufrido", aseguró Paulina.

Los episodios convulsivos que sufría a diario su hija hoy de 11 años, la irritación o los golpes que se infligía al punto de sacarse las uñas disminuyeron hasta presentarse solo una vez por semana.

Por su condición, Javiera recibe diariamente 30 gotas del macerado y 15 del cannabiol, el primer fitofármaco elaborado en Chile a base a cannabis que se vende en farmacias desde marzo pasado, una dosis considerada alta por su madre.

Antes de la marihuana, la niña era tratada con costosos medicamentos. "Una pasa llorando todos los días, con el hijo muchas veces muy irritable", contó Paulina.

Pero en 2013, Paulina tuvo acceso a videos de niños con epilepsia que habían sido tratados con cannabis medicinal cultivado en casa en Estados Unidos, y que habían producido mejoras en la salud de los pequeños.

Durante tres meses y de manera clandestina compró marihuana a vendedores callejeros o dealers, exponiéndose a ser detenida por la policía. Luego comenzó a cultivar, desafiando la legislación local que lo prohíbe.

Hay que recordar que en Chile, aunque se permite el consumo privado de marihuana está penada su venta.

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