Todo comenzó con una enfermera postrada, que se comprobó estaba infectada con el virus del ébola solo después de su muerte. En una concurrida clínica que atiende a la elite de Malí y también a soldados de paz de la ONU ¿quién fue el paciente que transmitió el mortífero virus?
Algunos funcionarios de hospitales están revisando el caso de un hombre de 70 años que murió después de ser llevado una noche a la capital desde Guinea con insuficiencia renal. Un amigo que lo visitó también murió más tarde en circunstancias sospechosas.
Más adelante los médicos se dieron cuenta de que no fue un problema renal. El paciente de 70 años tenía ébola y desde entonces, los tres familiares que lo llevaron esa noche a la clínica han sido internados en un centro de tratamiento de ébola en Guinea, su país.
El viernes, las autoridades de Malí ordenaron desinfectar la mezquita donde el cadáver fue lavado para la ceremonia del entierro, aunque fue hace casi tres semanas. Algunos han criticado al gobierno por su reacción lenta ya que durante la semana se anunció que se sospechaba que murió de ébola.
"Han pasado 18 días desde que el hombre de Guinea enfermo con ébola murió aquí. Es demasiado tarde", comento Koumou Keta con gesto de suma preocupación.
Durante casi un año, Malí se vio libre del virus al que se atribuyen más de 5.000 muertes en África occidental aunque tiene frontera con Guinea, el país donde comenzó la epidemia.
Ahora ha habido allí al menos tres muertes confirmadas por la enfermedad y otras dos posibles en la capital Bamako.
Los residentes que han visto los estragos causados por el ébola en Guinea temen lo peor. "Me siento preocupado porque tengo la impresión de que nuestras autoridades no nos están diciendo toda la verdad", afirmó Ibrahim Traore, que trabaja en un supermercado en la capital. "Hay muchas cosas que no se han dicho acerca de cómo llegó el virus del ébola a Bamako".
Fuente: AP.




