Este pequeño deportista se ha ganado a los internautas en su intento (y conquista final) de romper una tabla de las que se emplean en las artes marciales.En su escuela norteamericano-surcoreana, el chiquitito saluda correctamente, responde obediente a las llamadas de su profesor, pero... cuando llega el momento de romper la tabla, como que nada le sale.
"Pisa aquí", le dice mil veces su instructor. Pero nada. Demasiado pequeño para calcular exactamente el centro donde tiene que poner el peso, parece.Lo prueba una y otra vez, con empeño, hasta que lo logra. La alegría con la que lo festeja le hace olvidarse hasta del protocolo y empieza a saltar.
Lograda la meta, llega el premio: su diploma y su cinturón blanco.




