El rápido deshielo del Ártico fue la razón para las 35.000 morsas fueran a la costa de Alaska, afirmaron el miércoles científicos de varias agencias federales de Estados Unidos.
Las morsas son grandes buceadoras y se sumergen frecuentemente cientos de metros hasta el fondo del mar en busca de alimento. Pero usan la plataforma helada para dar a luz, criar y proteger a sus hijos, y cuando escasea el hielo se arrastran hacia la tierra.
"Una de las diferencias entre este éxodo y otros es el tamaño y el número de animales que vienen a la costa", dijo el ecologista estadounidense Chadwick Jay.
Los observadores que monitorizan esos movimientos estiman que unas 35.000 morsas fueron las que llegaron a la costa cerca de Point Lay, a unos 1.130 km al norte de Anchorage durante el fin de semana. Estos animales miden más de 3 metros y pesan alrededor de 1.2000 kilos.
Fuente: Reuters



