Mundo Jueves, 3 de mayo de 2018

La ETA anunció su disolución y el final de su ciclo histórico

La organización terrorista vasca aseguró que desarmó sus estructuras luego de casi 60 años de existencia.

Tras décadas de atentados, secuestros y extorsiones, la organización separatista vasca ETA anunció en una carta difundida ayer que "ha disuelto completamente todas sus estructuras", aunque advirtió que continúa la confrontación política con el Estado español y el francés.

ETA, cuyas iniciales significan Euskadi ta Askatasuna (País Vasco y Libertad) hizo el anuncio en una carta fechada el 16 de abril y dirigida a agentes políticos con los que ha tenido interlocución. El documento fue obtenido y difundido por la publicación digital eldiario.es.

La misiva del grupo, que en 2011 renunció definitivamente a la violencia acogotado por los golpes policiales en España y Francia, adelanta así el contenido de un video que se espera sea publicado hoy por la BBC y que será el anuncio definitivo.

La disolución supondrá la desaparición de la última insurrección armada de Europa occidental. A ella se le atribuyen al menos 853 muertos, entre ellos Luis Carrero Blanco, presidente del gobierno de Franco cuyo coche salió volando en un atentado con bomba en Madrid en 1973, o el joven concejal Miguel Ángel Blanco, asesinado de dos tiros en la nuca en 1997.

Sin embargo deja flecos sueltos, pues queda pendiente la situación de sus cerca de 300 presos desperdigados por ambos países, y las asociaciones de víctimas exigen que se esclarezcan cientos de crímenes.

"ETA ha decidido dar por terminados su ciclo histórico y su función, dando fin a su recorrido. Por tanto, ETA ha disuelto completamente todas sus estructuras y ha dado por terminada su iniciativa política", indica la organización creada en 1959, durante la dictadura franquista.

El grupo, considerado como terrorista por la UE, dice querer abrir "un nuevo ciclo político" en el País Vasco, donde la coalición independentista Bildu es la segunda fuerza parlamentaria por detrás del gobernante PNV, nacionalista pero no separatista.

Y subraya que el anuncio "no supera, en cambio, el conflicto que Euskal Herria mantiene con España y con Francia", donde reclamó durante décadas la independencia del País Vasco francés.

Es "una buena noticia para quienes quieren continuar en el camino de la paz", valoró Jean-Noël Txetx Etcheverry, uno de los mediadores en el proceso de desarme de la organización.

Tanto él como un alto funcionario del gobierno vasco precisaron que la carta no supone el anuncio definitivo y formal de la disolución de ETA.

"Es una carta que ETA ha enviado con antelación a personalidades y entidades que participaron hace siete años en la declaración de Aiete", una conferencia internacional que propició, en octubre de 2011, el cese definitivo de la lucha armada, indicó el alto funcionario.

Según él, el propósito de la carta es asegurar a esos actores, entre ellos el ex secretario general de la ONU Kofi Annan y el ex líder del Sinn Féin norirlandés Gerry Adams, "que su decisión de disolverse va en serio".

Descontento de las víctimas

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite), en una rueda de prensa en San Sebastián, manifestó su descontento por la manera de disolverse de ETA.

"Este no es el final de ETA que queríamos (...) debía de haber sido diferente", dijo Consuelo Ordóñez, presidenta de Covite y hermana de Gregorio, político vasco conservador asesinado por ETA en 1995.

Covite exige que se "evite poner a cero los contadores de los 853 asesinatos cometidos" por ETA y grupos afines, e insiste en que quedan por esclarecer 358 crímenes.

"Hay muchas muertes que no han salido a la superficie. Entonces, claro, no puedes hacer borrón y cuenta nueva, como se pretende", dijo Maite, una pensionista encontrada en las calles de San Sebastián.

El gobierno español se muestra firme y asegura que no habrá ventajas para ETA, que entre otras cosas pide un reagrupamiento de sus presos cerca del País Vasco.

Según el Foro Social, una asociación cercana a familias de presos, hay aún unos 100 etarras en la clandestinidad.

Durante lo que los nacionalistas denominan conflicto vasco hubo también una guerra sucia por parte del Estado español de 1975 a 1987, donde miembros de las fuerzas de seguridad crearon escuadrones de la muerte que asesinaron al menos a 60 personas durante lo que se denominó "terrorismo de Estado".

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