La Casa Blanca reafirmó que las instalaciones nucleares de Irán fueron “total y completamente destruidas” tras el reciente ataque liderado por Estados Unidos. La secretaria de prensa Karoline Leavitt declaró que el presidente Donald Trump tenía plena confianza en los objetivos seleccionados.
La Casa Blanca afirmó que Estados Unidos destruyó por completo las instalaciones nucleares de Irán
La Casa Blanca asegura que Irán ya no tiene capacidad nuclear. La tensión regional crece luego de los ataques de Estados Unidos e Israel
“Sí, estamos seguros. Los ataques golpearon exactamente donde Irán almacenaba su uranio enriquecido”, aseguró Leavitt durante una entrevista en “Good Morning America”. Además, reiteró que Trump no habría autorizado la operación sin garantías claras de éxito.
La OIEA aún no verifica el estado del uranio en Irán
Pese a la declaración de la Casa Blanca, Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), indicó que su equipo no pudo confirmar la ubicación actual del material nuclear iraní. En diálogo con CNN, Grossi explicó que Irán posee alrededor de 400 kg de uranio enriquecido al 60%, cerca del umbral necesario para fabricar un arma nuclear.
Grossi pidió acceso urgente para que inspectores del OIEA regresen a Irán y evalúen el verdadero impacto de los bombardeos. Mientras tanto, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, afirmó que aún es “demasiado pronto” para determinar si el país islámico conserva alguna capacidad nuclear tras los ataques.
Advertencia en Qatar ante posible represalia de Irán
La embajada de Estados Unidos en Qatar emitió una advertencia urgente para los ciudadanos estadounidenses en el país del Golfo. El mensaje, publicado en el sitio web oficial, recomienda a los residentes “refugiarse en el lugar hasta nuevo aviso”, sin brindar detalles adicionales.
La medida refleja la creciente preocupación por un posible contraataque de Irán tras el bombardeo. El conflicto con Israel podría expandirse en la región, y hay temor de que bases estadounidenses en Medio Oriente sean objetivo de nuevas agresiones.
El mensaje de la Casa Blanca busca transmitir control, pero la situación sigue siendo volátil, con inspectores sin acceso a datos clave y el riesgo de una escalada regional cada vez más presente.




