Mundo Sábado, 3 de febrero de 2018

Kava, la bebida "antiestrés" que seduce a los millennials

Jóvenes de EE.UU. optan por ese producto levemente narcótico que ayuda a soportar las jornadas laborales.

Nueva York. Surgió en el Pacífico Sur hace miles de años. Hoy, jóvenes neoyorquinos estresados se despiden del alcohol y optan por el kava, una bebida levemente narcótica, para soportar largas jornadas laborales, multitudes en el metro y a Donald Trump.

La raíz, molida hasta convertirla en polvo, se mezcla con agua y se cuela. El kava puede tener el sabor de agua con barro y provocar arcadas si no se bate con fruta en un "kavatail", pero sus adeptos dicen que mejora el humor y alivia el estrés.

La bebida anestesia levemente la lengua y los labios, relaja y provoca euforia, sentimientos raros en una congestionada Nueva York, una cacofonía de ruidos, gritos y personas mal dormidas.

"Si hay una ciudad que necesita relajarse un poquito y calmarse es Nueva York", dijo Harding Stowe, el propietario de Brooklyn Kava en Bushwick, un barrio que tiene una creciente escena artística y está rápidamente aburguesándose.

"Creo realmente que esto prenderá de manera explosiva, y pienso que ya está comenzando", afirmó el empresario de 31 años.

El kava tiene sus raíces en la tradición de islas del Pacífico como Fiyi, pero en Occidente es cada vez más considerado una alternativa al alcohol por parte de jóvenes que quieren salir sin despertarse con resaca al día siguiente. "Es muy relajante. No es como el alcohol o las drogas", aseguró la artista de Brooklyn Sabrina Cheng, de 26 años. "De todas maneras, tengo una baja intolerancia al alcohol. Pero con el kava, puedes estar aquí todo el día, leer tu libro, estar con tu computador, hablar".

Los sondeos muestran que los adolescentes y millennials beben menos que sus padres, y muchos empresarios del kava piensan que un futuro menos embebido en alcohol está a la vuelta de la esquina. "Ya no es excitante como antes ir de bares cada noche".

Ansiedad

Un boom inicial del kava en Occidente en la década de 1990 alimentó importaciones de baja calidad, lo cual combinado al escaso conocimiento de la planta generó publicidad negativa sobre eventuales problemas de salud y condujo a prohibiciones en Europa. Muchos negocios ligados al kava fracasaron.

Pero aunque la agencia gubernamental de alimentación y medicamentos de Estados Unidos advirtió en 2002 de un potencial riesgo "raro" de lesión grave del hígado asociada a productos que contienen kava, la raíz atraviesa ahora un nuevo boom, y las exportaciones desde Fiyi se han más que duplicado entre 2012 y 2016.

"A diferencia de lo que pasaba en los años '90, el conocimiento académico de la planta es mucho mayor. Ha sido estudiada a fondo y es generalmente percibida como algo seguro y benéfico", dijo Zbigniew Dumienski, investigador del kava en la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda.

Aunque ya es bastante conocido en Florida, el kava se ha arraigado con bastante lentitud en la ciudad más poblada de Estados Unidos. Es el ambiente perfecto para el surgimiento del cliente de kava: jóvenes de poco más de 20 años, que están iniciando estresantes carreras, atravesando relaciones amorosas, batallando los crecientes problemas del metro neoyorquino, y tratando de lidiar con la depresión tras la elección de Trump.

"Tuve mucha ansiedad en mi empleo anterior, y esto definitivamente me ayudó mucho", contó Phil Mai, de 25 años, un analista financiero de una empresa de comunicación en Manhattan.

La mayoría de los clientes son veinteañeros, aunque recientemente algunos sesentones han comenzado a curiosear. "Hay muchas cosas estresantes que han sucedido en Estados Unidos, ya sabes, con la elección de Trump", dijo. "Creo que todo eso ha contribuido".¿Así que Trump ha ayudado? "Odio decirlo, pero probablemente sí", afirmó.

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