Reporte

Guerra entre Ucrania y Rusia: la inteligencia británica dio su último informe

Un nuevo reporte detalla el uso de misiles experimentales rusos contra infraestructura clave en Lviv y analiza la estrategia de Moscú en el conflicto

El Ministerio de Defensa del Reino Unido publicó una nueva actualización sobre el desarrollo del conflicto en el este de Europa. Durante la noche del 8 de enero de 2026, las fuerzas armadas de Rusia llevaron a cabo un ataque significativo contra Ucrania. El operativo destacó por incluir el segundo uso operativo del Oreshnik, un misil balístico de alcance intermedio.

El lanzamiento se efectuó desde el polígono de pruebas de Kapustin Yar, situado en la región de Astracán. Según los datos técnicos recabados, el proyectil recorrió una distancia aproximada de 1622 kilómetros antes de impactar su objetivo. Este evento marca un punto de escalada técnica dentro de la actual guerra, al introducir sistemas experimentales en zonas urbanas densamente pobladas.

El impacto coordinado sobre Ucrania

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Inteligencia británica dio su parte sobre el conflicto entre Ucrania y Rusia.

Inteligencia británica dio su parte sobre el conflicto entre Ucrania y Rusia.

La ofensiva no se limitó al disparo del misil balístico. El ataque con el Oreshnik formó parte de una operación compleja y saturada que incluyó cerca de 200 sistemas aéreos no tripulados. A este despliegue se sumaron al menos diez variantes de misiles balísticos y una decena de misiles de crucero Kalibr lanzados desde plataformas navales en el Mar Negro, lo que generó múltiples alertas en todo el territorio.

Las consecuencias en el terreno fueron inmediatas. En la ciudad de Lviv, el gobernador regional confirmó que los bombardeos de Rusia apuntaron directamente a la infraestructura nacional crítica. Como resultado, se reportaron cortes severos en el suministro de gas y electricidad, afectando la vida cotidiana de los civiles en esta zona occidental de Ucrania.

Antecedentes del desarrollo armamentístico

El análisis de la inteligencia británica profundiza en el origen de estas armas. Aunque Moscú anunció su retirada del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio en febrero de 2019, el desarrollo del Oreshnik casi con certeza comenzó antes de esa fecha. Los expertos consideran muy probable que este sistema sea una variante del misil RS-26 Rubezh, cuyas primeras pruebas se remontan al año 2011.

El uso de este costoso sistema experimental contra Ucrania responde casi con seguridad a una intención de enviar un mensaje estratégico. Esta acción sucede a las afirmaciones públicas de Moscú, calificadas como inexactas por los analistas occidentales, sobre un supuesto ataque ucraniano a la residencia del presidente Putin en Nóvgorod el pasado 29 de diciembre de 2025.

aviones ucrania
El conflicto en Ucrania sigue vigente.

El conflicto en Ucrania sigue vigente.

Limitaciones del arsenal estratégico

A pesar de la demostración de fuerza, el informe sugiere que las capacidades de Rusia con este armamento específico son limitadas. Es altamente probable que la Federación cuente solo con un puñado de misiles Oreshnik en su inventario actual. Su producción y despliegue resultan considerablemente más costosos que los de otros misiles utilizados habitualmente en el frente.

La decisión de emplear un recurso tan valioso y escaso evidencia la prioridad que Moscú otorga a la narrativa del conflicto. Frente a la falta de avances tácticos convencionales, el Kremlin optó por utilizar una de sus armas más sofisticadas para responder a incidentes disputados, manteniendo la presión psicológica sobre la población y el gobierno de Ucrania.