El pontífice pidió una mayor presencia de la mujer en la vida de la Iglesia, en el mundo laboral y en la familia, al cerrar unas jornadas organizadas por el Consejo Pontificio de la Cultura que se desarrollaron del 4 al 7 de febrero bajo el título “Culturas femeninas: entre igualdad y diferencia".
“El tema elegido me llega al corazón ya que en diversas ocasiones he tenido la ocasión de tocarlo y de invitar a profundizarlo. Se trata de estudiar criterios y nuevas modalidades con el fin que las mujeres no se sientan invitadas, sino plenamente participes de los varios ámbitos de la vida social y eclesial”, manifestó el papa.“La Iglesia es mujer, es la Iglesia, no el Iglesia. Esto es un reto que no se pospone más”, añadió.
Jorge Bergoglio precisó que su mensaje está dirigido a "los pastores de la comunidad cristiana, pero también a los laicos que participan en la cultura, en la educación, en la economía, en la política, en el mundo laboral, en las familias o en las instituciones religiosas".Expresó que "desde hace algún tiempo se está dejando atrás el modelo de subordinación al hombre" aunque subrayó que todavía existen “muchas formas de esclavitud, de mercantilización, y de mutilación de los cuerpos de las mujeres" en el mundo.En este sentido, Francisco hizo un llamamiento general en el que pidió compromiso para "derrotar esta forma de degradación que reduce a las mujeres a un mero objeto de venta en diversos mercados".El argentino concluyó su intervención destacando el papel "insustituible" de la mujer en la familia y abogó porque se potencie "su presencia eficaz en los ámbitos de la esfera pública".Fuente: Télam



