Francia celebró el retorno de "La coiffeuse" ("La peluquera"), el cuadro de Picasso hallado en Estados Unidos en diciembre de 2014 y cuyo robo denunció el Centro Pompidou de París en enero de 2001.Fue un día de fiesta, emoción y agradecimiento en el Museo Nacional de Arte Moderno, cuya sede se encuentra en este centro, según coincidieron en subrayar su nuevo presidente, Serge Lasvignes, y los titulares franceses de Cultura, Fleur Pellerin, y Finanzas, Michel Sapin.
El acto no ofreció ninguna información adicional sobre las circunstancias de la desaparición de la obra hasta su hallazgo, cuando el servicio aduanero estadounidense interceptó en Nueva Jersey un paquete sospechoso etiquetado como "artesanía, 37 dólares", junto al mensaje "Feliz Navidad", escrito en francés.Al relatar la historia de ese pequeño gran cuadro, de 33x46 centímetros, valorado en 15 millones de dólares (13,3 milloones de euros), Lasvignes recordó cómo "desde 1966 a, más o menos, el año 2000, vivió su vida de obra maestra, de ciudad en ciudad, de exposición en exposición".
La última en la que fue visto tuvo lugar en 1998, en la Kunsthalle de Múnich ( Alemania), y en diciembre de 2000, cuando se fue a buscar el cuadro para otro préstamo, se descubrió el robo, denunciado al mes siguiente.Preguntado sobre el misterioso paquete en que fue hallado, enviado desde Bélgica el 17 de diciembre de 2014, Sapin subrayó a Efe su deseo de "mantener toda discreción sobre el método del trabajo de las aduanas y la eficacia de los intercambios entre aduaneros, hasta que las cosas sean totalmente aclaradas".En la ceremonia, tanto el ministro de Finanzas como Pellerin y Lasvignes agradecieron a las aduanas de Estados Unidos su brillante trabajo, disponibilidad y colaboración con sus colegas franceses, desde que descubrieron en aquel paquete sospechoso la obra de Picasso.Los tres evocaron, igualmente, la importancia del retorno de este cuadro en un momento en el que las obras de arte de Irak y Siria son sistemáticamente destruidas o robadas por el llamado Estado Islámico.Ante las banderas de Francia y de la Unión Europea, un mes y medio antes de que vuelva a ser expuesta al público, "La peluquera" picassiana fue presentada en un solemne silencio ante medio centenar de personas, entre ellas la embajadora de Estados Unidos en Francia y varios agentes de las Aduanas francesas.Le espera ahora una restauración a fondo, pues aunque durante los años en que el cuadro estuvo desaparecido no le ha ocurrido "nada grave" ni ha sufrido "lesiones profundas", tampoco fue conservado en condiciones inmejorables, explicó Lasvignes."Será además la ocasión de mejorar su estado respecto al que tenía antes de su desaparición", según los elementos de archivo en poder del centro, precisó su presidente.Agregó que cuando el público vuelva a ver "La peluquera" descubrirá también su historia, desde que fue pintada hasta sus últimos avatares y, por supuesto, la donación que hizo al Estado francés en 1967 el director de museos Georges Salles, quien en 1953 la había comprado a su propietario desde 1942, Ambroise Vollard."Muy emocionada" al recibir en "los muros que son los suyos" esta obra maestra conceptual y geométrica pintada con austeros marrones y beige, Pellerin resaltó con Lasvignes su pertenencia al "primer período cubista, el analítico", cuando Picasso descomponía los volúmenes y borraba la frontera entre el espacio y el objeto.El cuadro, dijo la ministra, da cuenta de la experimentación abordada "por uno de los más grandes pintores de todos los tiempos" y es un testigo principal de su "loca ambición de dar a ver lo esencial del objeto".



