En una operación secreta llamada Midnight Hammer, Estados Unidos lanzó el bombardeo con B-2 más grande de su historia contra instalaciones nucleares de Irán. El ataque, coordinado durante meses, se llevó a cabo la noche del sábado, cuando el presidente Donald Trump decidió intervenir en el conflicto entre Israel e Irán.
Según el Pentágono, el objetivo fue impedir que la República Islámica logre desarrollar una bomba nuclear. La misión fue descripta como "quirúrgica" y altamente precisa, sin bajas civiles ni militares, informó EFE.
“Ningún otro país podría haber hecho esto”, afirmó el secretario de Defensa, Pete Hegseth, al destacar el poder militar de Estados Unidos.
Cómo fue la operación Midnight Hammer
-
Viernes por la noche: los bombarderos B-2 despegaron desde la base de Whiteman, Misuri.
Algunos se dirigieron a Guam como señuelo; otros volaron hacia el este, en un trayecto de 18 horas.
Sábado 17:00 (21:00 GMT): un submarino estadounidense lanzó más de 24 misiles Tomahawk contra Isfahán.
18:40 (22:40 GMT): dos bombas GBU-57 cayeron sobre la planta de Fordó.
19:05 (23:05 GMT): se completaron los ataques sin ser detectados por las defensas iraníes.
Participaron más de 125 aeronaves, incluyendo siete bombarderos B-2, cazas, aviones de reconocimiento y cisternas. Se utilizaron 75 bombas y misiles en total.
Los aviones B-2 Spirit, diseñados por Estados Unidos para operaciones furtivas, arrojaron bombas antibúnker de 13.600 kilos sobre los sitios nucleares de Fordó y Natanz.
Irán no vio venir el ataque
El general Dan Caine confirmó que los sistemas de defensa aérea iraníes no detectaron la ofensiva, y que ningún caza de Irán despegó. Trump monitoreó la operación desde la sala de crisis en la Casa Blanca, a la que llegó tras pasar el día en su club de golf en Nueva Jersey.
Aunque fue una acción puntual, Trump advirtió: “Ahora Irán debe elegir entre la paz o una tragedia aún mayor”.
La operación fue planificada en secreto mientras seguían negociaciones diplomáticas."Estábamos listos para actuar cuando el presidente lo ordenara", explicó Hegseth.
Según el Pentágono, el objetivo no fue un cambio de régimen, sino frenar amenazas a los intereses de Estados Unidos y proteger a Israel.




