Una de las experiencias más emocionantes para muchas mujeres embarazadas es ver a sus hijos en las ecografías. Es la primera vez que pueden apreciar sus rasgos y su crecimiento y, con suerte, conocer el sexo.Pero, en esa fase, las mujeres ciegas lo tienen más difícil para poder sentir a sus pequeños: es una etapa en la que sus hijos están ahí pero no pueden apreciarlos tampoco durante las ecografías, al no poder verlos... al menos hasta ahora.
Tatiana Guerra es una mujer brasileña de 30 años que perdió la visión cuando tenía 17 años. Ahora está embarazada de 20 semanas y está deseando tener a su hijo con ella para tocarlo y besarlo, como cuenta en el video.Quiere llevar a Murilo, como se llamará el pequeño, a conocer el mar, a probar la arena y la sal del océano. Pero, mientras llega la hora del parto, Guerra le pregunta a su médico por los detalles, como cualquier madre: "¿Cómo es su cara, doctor?", inquiere. "Me imagino su nariz como una patatita..." sonríe. "No puedo esperar a olerlo".
Así, en plena consulta, los médicos la sorprenden: le presentan a su hijo, al que puede tocar gracias a una impresora 3D que ha sacado un molde de la ecografía.En el molde está escrito en braille: "Soy tu hijo", y el rostro y la pequeña mano del pequeño. Tatiana, lógicamente, se emociona. Y logra transmitir esa emoción a través de las imágenes. El video forma parte de una iniciativa promovida por la compañía de pañales Huggies, y logró millones de reproducciones en apenas una semana. Lo curioso es que esta no es la única iniciativa de este tipo que realiza la marca.A la vez que lanzó el video en el que Tatiana conoce a su hijo Murilo, lanzó otros tres de madres ciegas que tocan por primera vez a sus hijos gracias a estas impresiones 3D: la de Rosangela, embaraza de 26 semanas de su futura hija Isabela; la de Renatta, que a sus 28 semanas está embarazada de Wendell; y la de otra Tatiana, embarazada de 24 semanas y esperando conocer a su hija Lorena.Sin embargo, los videos de esas historias apenas tienen unos cientos o unos miles de visitas, mientras que la de Tatiana y su hijo Murilo lleva millones. Fuente: huffingtonpost.es



