Todos los artistas usan sus herramientas, pero el escultor bosnio Jasenko Đorđević convierte algo que suele ser una herramienta en arte.Utilizando un cuchillo X-acto y un diminuto cincel, talla las puntas de los lápices hasta convertirlas en detalladas esculturas, con un resultado cuya apariencia es similar a algo tallado en piedra o madera carbonizada.
Lo que inspiró al escultor bosnio a crear estas obras en lápices en un principio, fueron los trabajos similares de Dalton Ghetti.El grafito es el material elegido por Jasenko, “ya que es duro y frágil al mismo tiempo. Hay que ser muy cuidadoso cuando se trabaja con grafito, ya que cualquier pequeña falta de atención puede llevar a que se rompa. No tenés la oportunidad de cometer un error, ya que no puedes compensar lo que ya has quitado”.
Fuente: boredpanda.es




