La película que hizo saltar a la fama mundial a Erin Brockovich está a punto de cumplir 20 años y vale la pena repasar su historia.
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El 17 de marzo de 2000 se estrenó en Estados Unidos la historia de este personaje que luchó por los derechos de familias que sufrieron con su agua contaminada, la bebieron, la usaron para asearse y alimentarse, y padecieron severas enfermedades producto del asbesto y el cromo, allá a principios de los '90, por una compañía de gas, una de las más grandes del país del norte.
Tal fue su fama tras la película de el personaje real que encarnó en la película Julia Roberts (actuación que le valió un Oscar) que en la actualidad no sólo tiene su propia firma de consultoría en Los Ángeles, sino que también asesora a una firma en Nueva York, a otra en Australia, y sigue luchando por un agua pura en todos los aspectos.
Y todo sin haber tenido acceso a estudios legales en universidades costosas o estatales ni nada.
La película también resultó un éxito. Con un presupuesto de apenas 51 millones de dólares, terminó recaudando más de 256 millones.
Pero… ¿quién fue realmente Erin? Es lo que repasaremos.
Erin nació como Erin Pattee, el 22 de junio de 1960 en Lawrence (Kansas) y en la actualidad tiene 59 años. Apenas pasaba los 30 cuando terminó involucrada en el caso que la catapultó a la fama.
Sus padres también tuvieron relativa fama. Su madre fue una afamada periodista, Betty Joe O'Neal (1923-2008), y su padre Frank Pattee (1924-2011), ingeniero industrial y jugador de fútbol americano.
Tuvo dos hermanos, Frank Jr. y Thomas (1954-1992) y una hermana (Jodie).
Tras la secundaria asistió a la Universidad Estatal de Kansas, pero no pudo terminar y apenas consiguió un título de asociado en artes aplicadas (título de belleza) de Wade College (Dallas). Trabajó para Kmart pero renunció y se inscribió en un concurso de belleza, para convertirse en miss Costa del Pacífico (1981).
Desde 1982 vive en California.
Después de tener dos hijos y separarse de su pareja, su vida se complicó económicamente. Hasta que una situación fortuita la llevó a conocer al abogado Edward Louis Masry (1932-2005), socio de Masry & Vititoe, y también concejal de la Ciudad de Thousand Oaks, en el condado de Ventura (California).
Así, logró trabajar para Masry y gracias a insistencia hizo que el abogado de extensa trayectoria encarara lo que terminó siendo el caso más resonante por contaminación y con mayores regalías de la historia de Estados Unidos, al menos hasta 1996 cuando se resolvió un arreglo por 333 millones de dólares en ese entonces, unos 550 millones de dólares en la actualidad.
El caso que la catapultó
El caso que después sería referencia ("Anderson, et al. vs Pacific Gas and Electric") aducía que la compañía había contaminado el agua potable con cromo hexavalente (cromo VI) en Hinkley, pequeña localidad al sur de California que hoy en día cuenta con apenas 1.915 habitantes según un censo de 2000 (luego no se han hecho nuevos conteos) y se ha transformado, según The New York Times, en un "pueblo fantasma" (según una nota que publicó en 2016), probablemente porque todos huyeron tras las enfermedades que sufrieron adultos mayores, adultos y niños en los '90.
Las pruebas halladas por Erin y compañía (incluso con datos propios y papeles de la misma compañía y de organismos de control) demostraron que entre 1952 y 1966 PG&E había utilizado ese cromo en una torre de enfriamiento para combatir la corrosión. El agua residual se descargó en estanques sin revestimiento adecuado y se filtró en las napas de agua subterránea, afectando kilómetros cuadrados y por supuesto el agua que bebía el pueblo, que se sacaba precisamente de las napas subterráneas.
Cancerígenos
La mayoría de los que se enfilaron detrás del primer caso de los Anderson presentaban uno o más integrantes de familia con algún tipo de cáncer. Pero según un estudio publicado en 2010 por el Registro de Cáncer de California, las tasas de cáncer en Hinkley "permanecieron sin aumentos desde 1988 hasta 2008" y lo incluían dentro de los "promedios" de Estados Unidos.
Incluso años después de arreglar la cifra millonaría la empresa siguió intentando desacreditar los fundamentos que tenían para ir en su contra. En junio de 2013 se terminaron de desacreditar estas afirmaciones mostrando que la media en el lugar era prácticamente el doble que la nacional.
Erin fue premiada
Debido a que en parte Erin fue la mayor cara visible del caso (y quien tuvo mayor contacto con las más de 400 víctimas que presentaron la demanda) es que recibió mucho más de lo que habían acordado con su empleador. La módica suma de 2 millones y medio de dólares como bonificación.
Su fama se hizo tan grande que en la actualidad no sólo tiene su propia firma (ella no es abogada) llamada "Brockovich Research & Consulting". También trabaja como consultora para las firmas de abogados de Los Ángeles "Girardi & Keese", la firma de abogados de Nueva York "Weitz & Luxenberg", que se enfoca en reclamos de lesiones personales por exposición al asbesto, y Shine Lawyers, de Australia, y que trabaja pro-bono.
También es toda una personalidad en los medios estadounidenses, llegando a la TV para presentar "Challenge America" (ABC) y "Final Justice" (Zone Reality).
Otros casos resonantes
También junto a Masry, Erin participó en otras demandas por contaminación. Estuvo activa contra Whitman Corporation por contaminación con cromo en Willits (California). Juntó a 1.200 demandantes para ir contra Kettleman Hills de la misma PG&E en el condado de Kings (California), dado que había contaminado con la misma tubería de Hinkley. Esta demanda se resolvió por 335 millones en 2006, 10 años más tarde que la que la hizo saltar a la fama y ya sin Masry, que había muerto en 2005 por complicaciones debido a su diabetes.
Además se volvió una activista contra el moho tóxico y en 2003 acusó junto a Masry al distrito escolar de Beverly Hills, por permitir que un contratista operara pozos petroleros cerca de un campus escolar. Alegaron que unos 300 casos de cáncer de alumnos o exalumnos estaban ligados a los pozos petrolíferos. Sin embargo, el juez de la Corte Superior de Los Ángeles determinó que no había prueba suficientes y contrademandó a los demandantes. En mayo de 2007 debió pagar la firma de Erin 450 mil dólares al distrito escolar por los gastos legales.
En la actualidad hay una demanda en proceso en la que está ayudando pero que se inició en 2009 contra Prime Tanning Corp de St. Joseph (Missouri) también pro cromo hexavalente. También en ese año comenzó a investigar el agua contaminada en Midland (Texas).
A principios de 2016 Erin se involucró en un litigio contra Southern California Gas por una gran fuga de metano en Porter Ranch, al norte de Los Ángeles y sigue su curso.
En su honor
Erin Brockovich ha recibido numerosos premios y ha tenido sus homenajes en la pantalla grande y chica.
-2000. Marzo. Se estrena "Erin Brockovich", protagonizada por Julia Roberts (Erin) y Albert Finney (Masry). La película recibió 5 nominaciones al Oscar (mejor película, mejor director, mejor actriz, mejor guión y mejor actor de reparto). Fue Julia Roberts la ganadora. La propia Erin Brockovich hace un cameo como mesera de un restorán llamada Julia R. y el propio Masry como cliente de restorán.
-2001. El libro de Brockovich vio la luz. Se tituló "Take it from me: life´s a struggle but you can win" ("Tómalo de mí: la vida es una lucha pero puedes ganar").
-2005. Doctor honoris causa en leyes y oradora de graduación de la Facultad de Derecho Lewis & Clark (Portland, Oregon).
-2007. Doctor honoris causa en letras humanas y oradora de graduación en la Universidad Loyola Marymount (Los Angeles).
-2012. Tuvo un papel más extenso en el documental "Last call at the Oasis" que se centró no sólo en la contaminación del agua sino también en la escasez de agua que acecha a California y a todo Estado Unidos.
Su lucha contra la contaminación del agua continúa y en 2018 salió a dar recomendaciones para saber si el agua que estás tomando es potable o no.
No todo ha sido color de rosas en su vida. Pero sin dudas una de esas luchadoras incansables.


