Las 10 toneladas de alfombras rojas y moquetes del Festival de Cannes son, hace ya algunos años, siempre las mismas, ya que al terminar cada entrega se procede a su recuperación, primero quitándoles las impurezas, y luego enviándolas a una fábrica en Italia donde se las pasa por una extrusora y se las convierte en bolas de polipropileno, para luego volver a ser una alfombra.De acuerdo a un plan de ecología diseñado especialmente para el Festival de Cannes en 2008, cuando termina cada entrega quedan 77 toneladas de residuos (papel, cartón, vidrio y plástico, provenientes de las revistas, pressboks, folletos, volantes, vasos, botellas plásticas y todo aquello descartable), son reciclados en un 80 por ciento.



