Una pareja que celebraba su aniversario en Alaska se llevó una gran sorpresa cuando un grupo de ballenas jorobadas rodeó la embarcación en la que viajaban.
Janet Flanders y su esposo pudieron observar de cerca un espectáculo único: las ballenas emergían del agua y se volvían a sumergir mientras cantaban.
El video lo subieron a las redes sociales y fue un éxito.



