El poder económico le permite al Estado Islámico tener una moneda propia

Por UNO

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) anunció ayer que acuñará su propia moneda en los territorios que controla en Siria e Irak. En un comunicado difundido en internet y cuya autenticidad no pudo ser verificada, la Oficina de la Casa de Finanzas de la organización informó de que fabricará monedas en oro, plata y cobre para “sustituir el sistema de cambio tiránico que fue impuesto a los musulmanes y ha llevado a su opresión”.

En el anverso de las monedas, que aparecen ilustradas en el comunicado, se ve la inscripción Estado Islámico y “un califato que sigue el modelo del profeta” Mahoma, así como su peso y valor.

El EI ha amasado una fortuna con el contrabando de petróleo–en una muestra de enorme pragmatismo, vende a los vecinos con los que litiga como el régimen sirio de Bashar Asad o el kurdistán iraquí–, las extorsiones, los impuestos aplicados en las zonas bajo su yugo, los secuestros o las propiedades inmobiliarias de los cientos de miles de personas que han huido de su terror.

El miércoles la sucursal israelí de la prestigiosa revista Forbes ha situado al EI como el grupo terrorista más rico del planeta, con unos ingresos anuales que alcanzan los U$S2.000 millones.