Caza ilegal en la foto del día.
Las autoridades de Sri Lanka comenzaron la destrucción de un cargamento de marfil africano, obtenido y comercializado ilegalmente tras dar muerte a varios elefantes.
Previamente, los monjes budistas realizaron una vistosa ceremonia, con la esperanza de que los animales tengan un mejor renacimiento.
El marfil, que fue rastreado hasta el norte de Mozambique y Tanzania, está valuado en varios millones de dólares.


