El nuevo alcalde Bill de Blasio acaba de aprenderlo por experiencia propia: en Nueva York, comer pizza con cuchillo y tenedor es casi un “crimen de lesa humanidad”, una metida de pata con visos de falta política que lo persigue desde hace varios días. El “crimen” tuvo lugar el pasado viernes en la pizzería Goodfellas que Di Blasio visitó en Staten Island.
Ante las cámaras y ante todas las miradas, el flamante alcalde, quien asumió el cargo el 1 de enero, se dispuso a comer su pizza con cubiertos. La twittósfera entró en pánico inmediatamente.
“Escándalo”, escribió un reportero político local, con una foto dando fe de lo ocurrido.
Porque en Nueva York se supone que la pizza se come con la mano, después de doblarla por la mitad. “Desastre”, señaló la revista New York.
“Impensable”, escribió el New York Times. Los canales de televisión locales se regodean.Di Blasio, convocado para explicar lo ocurrido, invocó sus orígenes italianos.




