El estadio olímpico de la ciudad iraquí de Ramadi, capital de la provincia de Ambar, fue volado por los aires por el Estados Islámico, anunció el medio periodistico Elaph.
Los yihadistas utilizaron tres toneladas y medio de explosivos, y habían preparado el atentado durante días.
Luego detonaron por control remoto el artefacto destruyendo el estadio, el cual estaba a medio completar y contaba con una capacidad para 30.000 espectadores.



