El Consejo de Seguridad de la ONU condenó ayer el asesinato “atroz y cobarde” del cooperante británico David Haines a manos del Estado Islámico (EI) y aseguró que este tipo de actos no intimidan a la comunidad internacional, sino que refuerzan su convicción para combatir al grupo yihadista.
En un comunicado, los miembros del consejo señalaron que el crimen vuelve a “demostrar la brutalidad” del EI, al que Naciones Unidas considera también “responsable de miles de abusos contra los pueblos sirio e iraquí”.
El máximo órgano de decisión de la ONU subrayó que el EI “debe ser derrotado y la intolerancia, la violencia y el odio que propugna deben erradicarse”.


