Mundo Miércoles, 28 de noviembre de 2018

El agónico proceso para pedir asilo en Estados Unidos

La caravana de migrantes centroamericanos ha jugado sus cartas más audaces para llegar a Estados Unidos: derrumbar la frontera en una masiva e inesperada estampida o escabullirse a cuenta gotas por el peligroso desierto. Ante su fracaso, deberá someterse al extenuante proceso de pedir asilo desde México.

Tras recorrer más de 4.000 km desde Honduras durante más de un mes en busca del sueño americano, el hartazgo y la desesperación se han apoderado de los cerca de 5.000 migrantes centroamericanos que se han estancado en Tijuana, una ciudad del noroeste de México fronteriza con Estados Unidos.

Ahí viven hacinados en un improvisado albergue con escasos servicios sanitarios, dos raciones de comida al día y diversas epidemias.

El momento más crítico ocurrió el domingo, cuando unos 500 migrantes embistieron en horda contra el muro de metal oxidado que divide a Tijuana de la estadounidense San Diego, escalando incluso una segunda valla coronada por alambre de púas.

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