Mundo Viernes, 21 de octubre de 2016

Donald Trump: "Aceptaré el resultado pero... sólo si yo gano"

El polémico candidato republicano insiste en poner en duda la legitimidad del acto comicial previsto para el 8 de noviembre, en el que se enfrentará a Hillary Clinton.

Donald Trump dejó abierta ayer la posibilidad de rechazar el resultado de la elección presidencial de Estados Unidos, afirmando que lo aceptará sólo "si yo gano".

El candidato presidencial republicano dijo que se reserva el derecho de "rechazar el resultado o presentar una demanda" si pierde, un día después de haber provocado estupor en la nación al negarse, en el último debate entre los candidatos, a especificar si aceptaría el fin de la contienda. Aun así desestimó la posibilidad de que ello ocurra porque "no vamos a perder".

"Quisiera prometer y jurar a todos mis votantes y partidarios y a todo el pueblo estadounidense que yo aceptaré totalmente el resultado de esta gran e histórica elección presidencial", dijo Trump, y tras hacer una pausa de varios segundos añadió: "si yo gano". En el debate mantenido el miércoles con su adversaria demócrata Hillary Clinton, Trump causó consternación al evitar comprometerse a aceptar cualquier resultado de la elección.

Al ser consultado, dijo que verá el tema "en el momento oportuno", lo que abre una puerta a un cuestionamiento de todo el proceso.

Al abandonar Las Vegas luego del debate, ya en la madrugada de ayer, Clinton comentó rápidamente a la prensa que fue "horroroso" percibir que Trump evitaba comprometerse a aceptar los resultados electorales. "Nuestro país ha existido por unos 240 años (...) y no hemos cuestionado elecciones desde el principio. Uno de los principios siempre ha sido que aceptamos el resultado de las elecciones", expresó.

Actitud peligrosa

El presidente Barack Obama, calificó de "peligrosa" la actitud de Trump, de no reconocer los resultados de las elecciones y manifestó que "cuando trata de diseminar en la mente de las personas la legitimidad de nuestras elecciones eso mina nuestra democracia".

El candidato a vicepresidente de Clinton, el senador Tim Kaine, dijo que la decisión de Trump de negarse a comprometer su respeto al resultado de la elección era "chocante". "Fue chocante.

Absolutamente chocante. Es una parte básica de lo que somos", dijo Kaine, para quien el cuestionamiento de Trump "fue el momento más obscuro del debate, porque está tan desconectado de nuestra tradición democrática" y el gesto del republicano remueve ese pilar.

En tanto, Obama felicitó a su ex secretaria de Estado por su desempeño en los tres debates. "Excelente 3 sobre 3 en los debates para @HillaryClinton. Nunca nadie ha estado tan preparado para ser presidente", escribió Obama en la red Twitter.

Hillary Clinton, ganó el tercer debate a su rival republicano, Donald Trump, con un margen de 13 puntos (52% frente 39%), el menor de los tres cara a cara, según una encuesta de la cadena CNN.

Impacto en los republicanos

Más allá de la consternación generada por la declaración de Trump, la polémica sobre la aceptación de resultados generó una onda expansiva al resto del partido Republicano, que en la elección desea consolidar su mayoría en las dos cámaras del Congreso.

La negativa del empresario de comprometerse a aceptar el resultado electoral viene de la mano de la insistencia en sus discursos sobre la "manipulación" de los comicios para beneficiar a Clinton.

Para Robert Erikson, profesor de Ciencias Políticas de la universidad de Columbia, en este nuevo escenario será necesario ver si los aspirantes del Partido Republicano al Congreso seguirán el liderazgo de Trump o permanecerán alineados con la dirección partidaria.

Para este experto, "los republicanos están con temor de lo que pueda hacer Trump en las próximas tres semanas" antes de la elección del 8 de noviembre.

Republicanos exasperados aún buscaban un impulso

Donald Trump necesitaba algo que cambiara el juego. En lugar de eso, dejó a muchos perplejos. Cuando el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos se negó a decir si aceptaría los resultados de las elecciones, conmocionó la democracia estadounidense y flirteó abiertamente con la idea de una transición disputada de poder.

Eso hizo sombra a su aparición en el debate, por lo demás una mejora respecto a los otros duelos. Y con una frase de cinco palabras, casi de pasada, creó un dolor de cabeza para todos los republicanos que optan a la reelección, a los que se preguntará una y otra vez si defienden o rechazan a su candidato.

"Los mantendré en suspenso", dijo Trump cuando se le preguntó en el tercer y último debate, si prometía aceptar los resultados.

Fue un momento demoledor, pese a que podría haberse visto venir. Ante su caída en los sondeos, Trump ha alternado acusaciones sin pruebas contra unos medios corruptos, fraude en las urnas y miembros del gobierno que intentan proteger a Hillary Clinton.

Esa retórica ha exasperado a un partido republicano ya dividido por la candidatura y temeroso de su futuro. Antes del debate, el compañero de fórmula de Trump, su directora de campaña y su hija habían dicho que aceptaría los resultados de los comicios. Los esfuerzos del magnate por despertar dudas sobre el resultado provocaron una condena del presidente, Barack Obama, que los describió como "sin precedentes".

Pero bajo los focos y en horario de máxima audiencia, Trump demostró que no cederá ante las críticas ni las convenciones de ningún bando. Como ha hecho durante toda la campaña, optó por canalizar la charla imprecisa y la frustración de los americanos desarraigados, sin importar las consecuencias.

Por su parte, Clinton describió la respuesta de Trump como "espantosa". "No es así como funciona nuestra democracia. Llevamos 240 años aquí", dijo. "Hemos tenido elecciones libres y justas. Hemos aceptado los resultados cuando quizá no nos gustaban ".

Millones ofendidos por la expresión "hombre malo" de Trump

La expresión de Donald Trump de "bad hombre" (hombre malo) ofendió a millones de personas que vieron el último debate presidencial y que creen que el término es racialmente divisorio.

En cuestión de minutos después de utilizar la frase, el candidato presidencial republicano recibió una serie de críticas por su mezcla del inglés y el español."Tenemos a algunos bad hombres aquí, y los vamos a sacar", dijo Trump, cuyo ascenso hacia la nominación del partido fue impulsada en parte por su plan para levantar un muro en la frontera entre Estados Unidos y México. Responsabilizó a esos "hombres" por la epidemia de drogas en todo Estados Unidos.

Más noticias