El hombre que secuestró un avión, pidió rescate y se salió con la suya

"Dan Cooper", el hombre que secuestró un avión, pidió rescate y se salió con la suya

El hombre que secuestró un avión, pidió rescate y se salió con la suya dejó siempre más preguntas que respuestas. ¿Quién era este sujeto? Su pasaje decía sólo "Dan Cooper" y en 1971, secuestró un Boeing 727 que viajaba de Portland a Seattle, pidió un rescate de 200 mil dólares, se lo dieron y supuestamente se tiró en paracaídas… pero nunca se halló rastro de él y del dinero, poco y nada.

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Oficialmente, las autoridades de Estados Unidos (principalmente el FBI) dieron por cerrado el caso en 2016 pero siempre quedó flotando la duda al respecto y un sinfín de preguntas… ¿quién fue Dan Cooper? ¿Qué fue de él? ¿Falleció al no abrirse el paracaídas? ¿Era otro personaje de la vida criminal de Estados Unidos? ¿Qué pasó con la plata? ¿Por qué pagaron el rescate si eso nunca se hace? ¿En qué momento se agregó una letra a su nombre? 

Y así la lista podría seguir… pero repasemos el "paso a paso" del caso y las teorías que giraron alrededor.

Día previo a Acción de Gracias

El miércoles 24 de noviembre de 1971 (en pocos días será el 48 aniversario) un pasajero bajo el nombre de Dan Cooper aborda junto al resto el Boeing 727-100 (vuelo 305) de Northwest Orient (luego Northwest Airlines, ya desaparecida) que partía del aeropuerto internacional de Portland con destino a Seattle.

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Después, con el correr de tiempo y la falta de información oficial, se agregó una letra a su nombre, y pasó a la historia como "DB Cooper". 

Cooper se sentó en la parte de atrás (asiento 18C) y después de que despegara el avión le entregó una nota a la azafata Florence Schaffner, que se encontraba cerca de la salida trasera, justo a la derecha del asiento de Cooper, una silla plegable. Pensó que era su número de teléfono por lo que sólo guardó la nota en su bolsillo. Sin embargo, Cooper le dijo "señorita, mejor lea lo que hay en esa nota, tengo una bomba". En el mensaje decía: "Tengo una bomba en mi maletín, la usaré si es necesario. Quiero que se siente junto a mí". La nota pedía también 200 mil dólares en billetes sin marcar y dos sets de paracaídas. Explicaba cómo debían entregar esto una vez que aterrizara el avión en Seattle. Si no cumplían las demandas, haría estallar el avión.

La azafata informó a los pilotos. Wililam Scott, el piloto principal, contactó al control de tráfico aéreo, quien a su vez llamó a la Policía de Seattle y el FBI. El dueño de la aerolínea, Donald Nyrop, pidió al piloto que cooperase con el secuestrador. La azafata volvió para averiguar si la bomba era real y Cooper le dejó ver lo que ella describió como "varios cilindros rojos, una gran batería y cables", lo que convenció de que la situación podía llegar a ser real. Así, Cooper ordenó que el avión no aterrizara hasta que no estuviera el dinero y los paracaídas que pedía.

Dan Cooper fue descrito luego como un hombre de unos 40-45 años, de entre 1.78 o 1.83 de altura, que llevaba una gabardina negra, mocasines, traje oscuro, camisa blanca, corbata negra, lentes de sol oscuros y un alfiler de corbata de nácar.

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Cumpliendo las demandas

Mientras el avión sobrevolaba la zona del aeropuerto de Seattle-Tacoma, sobre el estrecho de Puget por las dudas, recolectaban el dinero abajo. Si bien los agentes del FBI siguieron las instrucciones de usar sólo billetes sin marcar, decidieron utilizar billetes impresos principalmente en 1969 y con números de serie empezando en L, y emitidos por el banco de la Reserva Federal de San Francisco.

También pasaron los 10 mil billetes de 20 dólares por un dispositivo Recordak para crear una fotografía en microfilm de cada uno de los billetes para que, justamente, estuvieran sin marcar pero quedaba el registro por si se utilizaban luego.

Una escuela de paracaidismo proporcionó los paracaídas que pedía Cooper y así estaba todo listo.

Mientras pasaba todo esto, Cooper bebía wisky con gaseosa de limón en su asiento. Una azafata permaneció a su lado, Tina Mucklow, y lo describió como una "persona agradable" y "considerada" que "pidió que le sirvieran comida a los pasajeros antes de aterrizar". Sin embargo, los agentes el FBI afirmaron que era "obsceno" porque utilizaba "malas palabras".

A las 17.39 el avión pudo aterrizar, luego de que a las 17.24 confirmaron que todas las demandas estaban cumplidas. Le pidió al piloto que llevara el avión a una sección remota de la pista y que bajara las luces en la cabina para evitar que francotiradores le apuntaran. Pidió que sólo una persona fuera a entregar los paracaídas y se eligió a un empleado de Northwest que entregó los objetos a la azafata mencionada. Poco minutos después, Cooper liberó a 35 pasajeros y a la azafata Schaffner, pero retuvo al piloto Scott, la azafata Mucklow, el primer oficial Bob Rataczak y al ingeniero de vuelo H. E. Anderson.

En total iban 36 pasajeros (contándolo a él) y el resto era el personal de vuelo.  

En ese momento se desconocían las intenciones de Cooper y se veían desconcertados por el pedido de 4 paracaídas.

A despegar se ha dicho

Después del reabastecimiento de combustible, Cooper ordenó que la nave despegara a las 19.40. Les pidió que fueran rumbo al DF de México, pero a 3 mil metros de altura, con el tren de aterrizaje desplegado. Así sólo podrían volar 1.600 km. por lo que discutieron otras rutas, hasta que Cooper aceptó ir a Reno (Nevada) para reabastecer de combustible el avión nuevamente. Fueron por una ruta aérea federal a través de la cordillera de las Cascadas.

Rato después, Cooper, ya en su asiento, mandó a la azafata que se había quedado con él hacia la cabina. Esta notó que se estaba atando algo a la cintura. Una vez en la cabina, la tripulación vio que una luz intermitente indicaba que Cooper buscaba abrir la puerta trasera del avión. Le preguntaron si podían hacer algo por él y dijo que no. Hubo un cambio de presión en la cabina, dado que logró abrir la puerta y saltó del avión. Fue la última vez que se supo de él, a las 20.13 del mismo día del secuestro, sobre el suroeste del estado de Washington, cuando volaban en medio de una tormenta. Debido a esto, los aviones de Caza F-106 que seguían al avión no se dieron cuenta que el secuestrador saltó.

Tras dos horas y media de despegar en Seattle, el avión aterrizó en Reno, con la compuerta trasera abierta. Inmediatamente el piloto comunicó que Cooper ya no estaba en el avión, que fue abordado por la policía y el FBI en busca del sujeto, igualmente, al que no hallaron, y de pistas.

Qué encontraron

En base a la declaración de otro piloto que volaba 1.200 metros detrás del avión por la misma ruta, se determinó que si había abierto los paracaídas había podido aterrizar unos 32 Km del Lago Merwin, ubicado 48 km. al norte de Portland.

Arriba del avión hallaron varias huellas dactilares, una corbata con el alfiler, dos de los cuatro paracaídas que solicitó y ocho colillas de cigarrillos que fumó.

Sin embargo, no había rastros del maletín, del dinero, de la bolsa que lo contenía ni de los otros dos paracaídas.

Las personas que interactuaron con él fueron interrogadas para tratar de hacer un retrato dibujado, el que luego se difundió a la prensa.

Todos los interrogados acordaron en la descripción del identikit por lo que se creyó que era un dibujo que se asemejaba bastante a "Dan Cooper" nombre que, obviamente, era inventado.

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Ni rastros, ni no… ni noticias

Aunque a fines de 1971 y a principios de 1972 se llevaron a cabo intensas búsquedas aéreas y terrestres en un área de 73 kilómetros cuadrados de dónde se creía que había podido tocar tierra Cooper, no se encontró ningún rastro del secuestrador.

La velocidad del avión (91 metros por segundo), las diferencias de altitud y la incertidumbre del momento del salto, dificultaron la búsqueda y jamás se halló un punto exacto de aterrizaje.

Debido a esto teorizaron que no había un cómplice esperándolo en tierra que lo ayudase a escapar.

Se realizaron búsquedas a pie y en helicóptero, de parte de policías de Ckark y Cowlitz; también "rastrillaron" el Lago Merwin y el Lago Yale. Pasó el tiempo y había 0 pistas en tierra para seguir a Cooper.

Con la llegada del deshielo en la primaver parecía haber una luz de esperanza y se realizó una búsqueda terrestre exhaustiva, de parte del FBI y 200 miembros del ejército de Estados Unidos ubicados en el Fort Lewis.

Se "rastrilló" metro por metro la zona donde se creía que podía haber caído durante 18 días consecutivos, en marzo de 1972 y otros 18 días en abril. Tras seis semanas y nuevamente con 0 pistas, abandonaron la búsqueda pero no se hicieron búsquedas en lugares cercanos, por lo que existe controversia respecto de esto, si realmente pudo abrir los paracaídas y maniobrar hacia otras zonas o si sobrevivió al salto siquiera.

Rastreo de billetes

Al mismo tiempo, el FBI empezó a rastrear los billetes de 20 dólares usados en el rescate, dando a conocer los números de serie a bancos, compañías financieras y otros negocios muy concurridos.

Varias agencias de alrededor del mundo, incluyendo la británica Scotland Yard, recibieron la información del caso.

También Northwest Airlines ofreció una recompensa del 15% del dinero pero no hubo pruebas concretadas. Incluso ya en 1973 dos diarios ofrecieron jugosas recompensas por un billete con los números de serie (que fueron publicados) y se desató un interés inusitado por los billetes de 20 dólares pero nunca recibieron ninguno.

Durante la década y con el mismo modo de rastreo de billetes, el FBI y la policía habían resuelto dos casos resonantes en apenas semanas porque los criminales habían usado el dinero poco después de robarlo. Pero esto no pasó con Cooper.

¿Sobrevivió?

Con el correr de los años algunas pistas fueron halladas pero no por las autoridades. A finales de 1978, un cazador que se encontraba en el norte del área que se estimaba podía haber tocado tierra Cooper encontró un cartel con instrucciones para abrir la puerta trasera de un Boeing 727. Después de ser analizada se determinó que pertenecía a la puerta del avión secuestrado.

El 10 de febrero de 1980, Brian Ingram, un niño de 8 años que estaba de pic-nic con su familia, encontró 5.880 dólares en billetes semidestruidos (un total de 294 billetes de 20 dólares todavía atados con banditas elásticas), a 12 metros de la orilla del río Columbia, a 8 kilómetros de la ciudad de Vancouver (del estado de Washington).

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Concluyeron que podría haber llegado allí después de que el ejército dragara el río en 1974. Otros investigadores y expertos en geología afirmaban que era posible que los billetes llegaran por uno de los afluentes, el río Washougal, el cual nace en el área donde se cree que aterrizó Cooper.

El descubrimiento de ese fajo respaldó la teoría del FBI de que Cooper no había sobrevivido al salto pero… ¿y si arrojó sólo un fajo para que creyeran precisamente esto?

Las autoridades conservaron los billetes hasta que en 1986 se determinó que se repartieran entre el niño, el FBI, la aerolínea y la aseguradora de la aerolínea. 

El 13 de junio de 2008, por pedido de Ingram (ya adulto), una casa de subastas vendió 15 de los billetes en Dallas a varios compradores por un total de 37 mil dólares.

Salvo estos billetes, el resto (unos 195 mil dólares) sigue sin aparecer. Los números se encuentran en una base de datos que puede ser consultada por el público a través de un motor de búsqueda.

---> La base de datos de los billetes

Algunos investigadores especulan que la erupción de 1980 del Monte St. Helens pudo haber borrado cualquier pista física restante.

Posibles sospechosos

El FBI llegó a tener mil sospechosos en el caso. Descartaron a casi todos. Creyeron que Cooper estaba familiarizado con el área de Seattle ya que reconoció desde el aire la ciudad de Tacoma mientras el avión sobrevolaba el estrecho de Puget.

También creían que podía ser un miembro activo o retirado de la Fuerza Aérea. Pero fue descartada insólitamente porque ningún paracaidista experimentado habría intentado un salto tan arriesgado.

John List

Fue un asesino en masa. En 1971 fue considerado sospechoso del secuestro del avión ya que ocurrió 15 días después de que matara a su familia en Westfield (Nueva Jersey). Su edad, rasgos y características físicas coincidían. Tras ser atrapado recién en 1989, List negó vehementemente haber secuestrado el avión. Luego el FBI lo descartó por pruebas de ADN. List murió en prisión el 21 de marzo de 2008.

List asesinó a su esposa Helen (46 años), su madre Alma (84), sus hijos Patricia (16), Frederick (13) y John Jr. (15), todos el mismo día. 

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Richard McCoy Jr

El 7 de abril de 1972, este sujeto, bajo el alias de "James Johnson", tomó el vuelo 855 de Unite Airlines tras una escala en Denver (Colorado). Le entregó un sobre a una azafata cuya etiqueta decía "instrucciones de secuestro". Pedía 4 paracaídas y 500 mil dólares. Ordenó al piloto aterrizar en San Francisco y el avión era también un Boeing 727 con escaleras traseras como el que había secuestrado Cooper.

Afirmaron que tenía una granada de mano y una pistola sin balas. Así, llevó a cabo el "robo-réplica" pero…

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La policía comenzó la investigación sobre McCoy después de que un patrullero amigo de McCoy, Robert Van Ieperen, lo mandara al frente porque en una conversación le había dicho que "Cooper debería haber pedido 500 mil y no 200 mil". El sospechoso estaba casado, tenía dos y era maestro en una escuela mormona. Estudiaba ciencias policiales en la Universidad Brigham Young y había estado en la guerra de Vietnam, tenía experiencia de piloto y era un avezado paracaidista. Las huellas fueron halladas en una revista que leyó y se lo identificó.

El 9 de abril fue arrestado por el secuestro del avión después de que las huellas fueran comparadas, como así también la escritura del sujeto. En su casa se halló una bolsa con 499.970 dólares y un overol de paracaidista. Aunque se declaró inocente, fue condenado a 45 años de prisión. Estando encarcelado, fabricó una pistola falsa y escapó junto a un grupo de convictos en 1974 robando un camión de basura y estrellándolo contras las puertas de prisión. Meses más tarde el FBI lo halló en Virginia. McCoy se enfrenó a los agentes del FBI que lo esperaban donde estaba parando y resultó herido de muerte cuando el agente Nicholas O´Hara le disparó con una escopeta.

En 1991 Berni Rhodes y el ex agente del FBI Russell Calame publicaron el libro "DB Cooper: the real McCoy", en el cual afirmaban que Cooper y McCoy eran en realidad la misma persona debido al mismo modus operandi. Se basaban no sólo en eso sino en la corbata que Cooper había dejado en el primer avión, que era similar a la que usaban los estudiantes de la Universidad Brigham Young. Rhodes y Calame nunca participaron en la investigación del secuestro de Cooper pero este último era el jefe de la división del FBI que en Utah investigó y capturó a McCoy en 1972. Los autores también afirman que McCoy nunca admitió que fuera Cooper… pero que tampoco lo negó.

Pero el agente del FBI Larry Carr no cree que McCoy fuera Cooper ya que no era ni parecido a la descripción de Cooper y además estaba con su familia en la cena de Acción de Gracias en Utah el día después de secuestrar el avión en 1971.

Además, nunca se hallaron los billetes del primer secuestro ni en su casa ni en ningún lado.

Duane Weber

En julio de 2000, una revista estadounidense ("US News y World Report") publicó un artículo sobre una viuda de Pace (Florida), Jo Weber, que afirmaba que su esposo, Duante L. Weber, nacido en Ohio en 1924, le había dicho que él era Dan Cooper, antes de morir el 28 de marzo de 1995.

Jo empezó a investigar el pasado de su esposo que había estado en el ejército durante la segunda guerra mundial y después había estado en la prisión cerca del aeropuerto de Portland. Weber también contó cómo en una pesadilla su esposo hablaba de saltar de un avión y dejar sus huellas en la escalera de la parte trasera. También le había contado que una lesión en su rodilla había sido causada por un salto desde un avión.

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También detalló como en un viaje a Seattle visitaron el río Columbia, donde el niño halló el fajo de billetes. Y que al comparar la escritura de su esposo con Cooper le resultaba extremadamente familiar. Después, se detalla en el artículo, se contactó con Ralph Himmelsbach, el agente que estuvo a cargo de la investigación que concordó que la evidencia parcial concordaba en el perfil del secuestrador. Sin embargo, en julio de 1998 el FBI lo descartó debido a "falta de pruebas concluyentes". Compararon las huellas y no concordaron. Y ya en octubre de 2007, una muestra de ADN que dejó Cooper en su corbata no concordó con el ADN de Weber.

Kenneth Christiansen

La revista New York publicó el 29 de ocubre de 2007 una historia sobre Kenneth P. Christiansen quien, sgún la firma de investigadores Sherlock Investigations, era sospechoso de ser Dan Cooper. Christiansen era un exparacaidista militar, había trabajado en una aerolínea y además vivió en Washington cerca del sitio del secuestro, por lo que conocía el terreno. También bebía bourbon wisky, fumaba y sus rasgos faciales eran similares a los del dibujo retratado. Un año después del secuestro, Christiansen compró con efectivo una propiedad.

En 2010 Robert Blevins, escritor de Seattle, y Skipp Porteous, detective de esa agencia, publicaron un libro titulado "Into the blast - The true story of DB Cooper", en el que argumentaban que Christiansen era Cooper. Sin embargo, el FBI lo descartó ya que su contextura, altura, peso y hasta color de ojos no coincidían.

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William P. Gossett

El 4 de agosto de 2008, The Canadie Press reportó que un abogado de Spokane (Washington) creía que el dinero del rescate estaba guardado en una caja de seguridad e un banco de Vancourver (en Canadá) bajo el nombre de William Gossett, un profesor universitario de Ogden (Utah), quien había muerto en 2003. El abogado Galen Cook dijo que la apariencia de Gossett coincidía con los retratos de Cooper. Supuestamente Gossett había presumido ante sus hijos del secuestro y les mostró la llave de la caja de seguridad. Decía que Gossett confesó el robo a dos personas (un juez y un abogado) y que su hijo también creía firmemente que su padre era el secuestrador.

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---> Artículo en inglés sobre William P. Gossett

Jack Coffelt

Era un estafador, convicto y presunto informante del gobierno que afirmaba haber sido el chofer y confidente del último descendiente de Abraham Lincoln, el bisnieto Robert Todd Lincoln Beckwith. En 1972 comenzó a afirmar que él era Cooper e intentó a través de un intermediario, vender su historia a una productora de Hollywood, a través de un compañero de celda que ya había salido, James Brown. 

Dijo que aterrizó cerca del Monte Hood a unos 80 km. al sureste de Ariel, hiriéndose y perdiendo el dinero del rescate. Las fotos de Coffelt se asemejan al dibujo retratado aunque ya tenía más de 50 años en 1971. Según los informes, estaba en Portland el día del secuestro y sufrió lesiones en las piernas que eran consistentes con un accidente de paracaidismo. 

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Su historia fue revisada por el FBI pero difería en detalles significativos en la información que no se había hecho pública y por lo tanto concluyeron que era un invento de un convicto desesperado.  

Sin embargo, Brown siguió vendiendo la historia mucho después de la muerte de Coffelt (1975). 

En un libro de 2008 sobre descendientes de Lincoln, Charles Lachman retomó la historia, aunque había sido desacreditada por el FBI.

Lynn Doyle Cooper

LD Cooper, veterano de la guerra de Corea, fue propuesto como sospechoso por su sobrina, Marla Cooper, en julio de 2011. 

Recordó Marla que cuando tenía 8 años, LD y otro tío planeaban algo "travieso" que implicaba el uso de "walkie-talkies caros" en la casa de su abuela en Oregon, a 240 km. de Portland. Al día siguiente, el vuelo 305 fue secuestrado, cuando sus tíos no estaban porque habían ido de compras. LD Cooper volvió a casa ensangrentado y afirmó haber tenido un accidente de tránsito. También recordó que su tío, que murió en 1999, estaba obsesionado con el héroe del cómic canadiense "Dan Cooper". Tenía un cómic pegado en la pared. 

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El FBI investigó pero lo descartó por sus huellas y por su ADN. No coincidían con las huellas en el asiento y el ADN de la corbata de Cooper. 

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Barbara Dayton

Era una piloto profesional pero que se dedicaba a vuelos recreativos. También era bibliotecaria en la Universidad de Washington. Sirvió en la marina mercante de Estados Unidos y luego en el ejército durante la segunda guerra mundial. 

Tras el alta, trabajó con explosivos en la industria de la construcción y quiso ser piloto de aerolínea, pero no pudo concretarlo. 

Pero no siempre se llamó así. En 1969 se sometió a una cirugía para cambiar su género y fue cuando adoptó el nombre de Barbara. 

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Años después afirmaría que se había disfrazado de hombre para realizar el secuestro y que el dinero del rescate estaba escondido en una cisterna cerca de Woodburn, al sur de Portland, pero después se retractó viendo que los cargos seguían vigentes. El FBI nunca investigó a Dayton (al menos públicamente no se manifestó al respecto) y Barbara murió en 2002. 

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Robert Richard Lepsy

Era un gerente de un almacén y tenía 33 años. Casado y padre de cuatro hijos en Grayling, Michigan, desapareció en octubre de 1969. Su auto fue encontrado en un aeropuerto y según los informes, se vio a un hombre que coincidía con la descripción de Lepsy abordar un vuelo a México. 

Dos años después del secuestro de Cooper, los familiares de Lepsy notaron que la descripción de Cooper coincidía con las características de Robert Richard. Lepsy fue declarado legalmente muerto en 1976. 

Una de sus hijas envió una muestra de ADN al FBI en 2011, pero no hubo resultados concluyentes. Igualmente fue propuesto como sospechoso en un libro en 2014 y el FBI nunca declaró públicamente que lo descartaba (o no) como sospechoso. 

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Ted Mayfield

Era un veterano de las fuerzas especiales, piloto y paracaidista profesional (competía) e instructor de paracaidismo que fue condenado en 1994 por homicidio negligente después de que dos de sus estudiantes murieron al no abrirse el paracaídas. 

Luego fue encontrado indirectamente responsable de 13 muertes más por equipos y capacitación defectuosas. 

Su historial incluía robo a mano a armada en el pasado y luego, en 2010, fue sentenciado a tres años de libertad condicional por pilotear un avión con la licencia vencida por... ¡26 años! 

Fue sugerido repetidamente como sospechoso en el inicio de la investigación por el agente del FBI Ralph Himmelsbach, que es el mismo que lo descartó porque lo llamó 2 horas después de que Cooper se arrojó del avión para ofrecer asesoría en el caso.

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Justamente Himmelsbach lo descartó porque "hubiera sido imposible que consiguiera un teléfono menos de 4 horas después de aterrizar" (recuerden que era una época sin celulares).

Sin embargo, en 2006, dos investigadores sugirieron nuevamente esta teoría que fue negada por Mayfield diciendo que el FBI lo había llamado cinco veces para consultarle sobre paracaídas, técnicas y demás e incluso probables sospechosos. Sin embargo,  Himmelsbach afirmó que el FBI nunca llamó a Mayfield. 

Mayfield acusó a los dos detectives, Daniel Dvorak y Matthew Myers, de mentirosos al afirmar que ambos le pidieron que siguiera su teoría "y todos ganaremos mucho dinero". 

Mayfield, que murió en 2015, fue descartado como sospechoso desde un principio. 

Robert Wesley Rackstraw (1943-2019)

Fue un piloto y ex convicto que sirvió en un equipo de helicópteros del ejército y otras unidades durante la guerra de Vietnam.

En febrero de 1978 llamó la atención de los agentes que investigaban el caso Cooper después de ser arrestado en Irán y deportado a Estados Unidos para enfrentar cargos por posesión de explosivos y por hacer cheques falsos. Tras pagar una fianza y continuar en libertad esperando un juicio, fue atrapado tratando de fingir su propia muerte pidiendo auxilio ("Mayday") por radio y pedirle a los controladores que fueran al rescate de un avión alquilado que iba a caer sobre la Bahía de Monterey. Más tarde la policía lo arrestó en Fullerton y le agregó un cargo por falsificar certificados de piloto federal. El avión que afirmaba había caído fue hallado pintado de otro color en un hangar cercano.

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Los investigadores notaron su parecido físico con el identikit de Cooper. El retrato hablado era un calco, aunque no daba el perfil de la edad (apenas tenía 28 años en 1971).

Fue eliminado como sospechoso en 1979 después de no hallar evidencia directa.

En 2016 volvió a los primeros planos de sospechosos tras un programa de History Channel que se basó en un libro. El 8 de septiembre de ese año, Thomas J. Colbert, autor del libro, presentó una demanda para obligar al FBI a liberar su expediente de Cooper.

En enero de 2018 Thomas y Dawna Colbert afirmaron que habían obtenido una carta originalmente escrita en diciembre de 1971 que contenía información cifrada. La misiva descifrada (que fue publicada en 2018 como una confesión disfrazada) no fue reconocida por el FBI porque tendrían que haber reconocido que detectives aficionados "habían resuelto un caso que la oficina no había podido", según los Colbert.

El abogado de Rackstraw afirmó que que las acusaciones eran "la cosa más estúpida que he escuchado" y el propio Rackstraw, en una entrevista con People, afirmó que "es un montón de mierda" la investigación que lo señalaba a él.

Walter R. Reca

Era nativo de Michigan, veterano militar y miembro original del equipo de paracaídas de Michigan.

Su amigo Carl Laurin lo propuso como sospechoso dado que era piloto y paracaidista experto, en una conferencia de prensa realizada el 17 de mayo de 2018.

En 2008 Reca confesó ser DB Cooper a Laurin en una conversación telefónica grabada. En julio de 2018 "Principia Media" lanzó un documental de cuatro partes que detalla toda la investigación.

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Reca le dio permiso a Laurin en una carta certificada para compartir su historia después de su muerte. Reca murió en 2014 a los 80 años. También lo autorizó a grabar sus conversaciones durante seis semanas a fines de 2008.

En las más de tres horas de grabaciones, Reca dio nuevos detalles sobre el secuestro que nadie había escuchado antes. También le había confesado esto a su sobrina Lisa.

Gracias a su entrenamiento, Laurin e investigadors concluyeron que aterrizó cerca de Cle Elum, Washington. Según un testimonio escrito, Jeff Osiadacz, oriundo de ese pueblo, conducía un camión de basura la noche del 24 de noviembre de 1971 cuando vio a un hombre caminando por el costado de la ruta en plena tormenta. No lo podía llevar pero paró más adelante en un café. Mismo lugar al que llegó el sujeto de la ruta, que le pidió que le diera indicaciones a un amigo para que lo fuera a buscar. En los relatos de Reca, se describe a este testigo y esta situación.

Laurin se puso en contacto con Osiadacz y confirmó que el hombre del café era Reca.

La empresa que lanzó el documental investigó durante 2 años antes de concluir y lanzar el documental, y no se encontró rastros de manipulación de la evidencia. También compararon las declaraciones que había obtenido Laurin con las que había en la investigación del FBI y no había discrepancias. Todo esta investigación paralela la realizó un lingüista forense, Joe Koening, que en 2019 publicó un libro sobre Cooper tituladdo "Getting the truth".

William J. Smith

En noviembre de 2018, The Oregonian (un diario de Portland) publicó un artículo que identifica a William J. Smith (1928-2018), de Bloomfield (nueva Jersey), como posible sospechoso.

Se basó en una investigación de un analista de datos del ejército que envió sus hallazgos al FBI a mediados de 2018.

Smith había estado en la Armada en la segunda guerra mundial y tenía 43 años al momento del secustro. En la marina siempre manifestaba su deseo de volar.

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Después de su tiempo en el ejército, trabajó en el ferrocarril de Lehigh Valley, y sufrió la bancarrota de la compañía de transporte central de Penn en 1970 (la más grande de la historia de Estados Unidos hasta ese entonces), perdiendo su pensión.

El artículo teoriza que esto habría originado un rencor inmenso en contra de la industria del transporte y una repentina necesidad de dinero.

Además, en su anuario de secundaria de Smith, una lista de antiguos alumnos caídos en la segunda guerra muestra a "Daniel Cooper", posiblemente el nombre utilizado, "Dan Cooper".

Se teoriza también que la experiencia en la aviación naval de Smith le habría dado conocimiento de aviones y paracaídas, y su experiencia en el ferrocarril le habría dado el conocimiento necesario para encontrar una vía poco utilizada y subirse a un tren para escapar rápido, una vez lanzado del avión.

Este analista del ejército contó que su investigación comenzó después de establecer conexiones entre William J. Smith y el libro de 1985 "DB Cooper: what really happened" de Max Gunther. También que el boceto hablado era idéntico a Smith.

Imitadores, muchos, sólo
uno caricaturesco

Un total de 15 secuestros similares a los de Cooper se intentaron en 1972. Todos fracasaron, incluyendo el detallado de McCoy Jr que, si bien logró la hazaña, fue atrapado.

Con la llegada de las búsquedas de equipaje en 1973 los secuestros disminuyeron. 

No hubo más imitadores de Cooper hasta el 11 de julio de 1980, cuando Glenn K. Tripp tomó el vuelo 608 antes de salir de Seattle-Tacoma y exigió 600 mil dólares, 100 mil para una cuenta independiente, dos paracaídas y el asesinato de su jefe. Pero fue drogado por una azafata que le puso Valium a su bebida. Tras 10 horas, en lasque Tripp redujo sus demandas a algo caricaturesco (tres hamburguesas con queso y una ventaja inicial para escapar), fue detenido.

Increíblemente el 21 de enero de 1983, estando aún en libertad condicional, secuestró el mismo vuelo, esta vez en ruta, y exigió que lo llevaran a Afganistán... cuando el avión aterrizó en Portland agentes del FBI lo mataron a tiros. 

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Cambios en seguridad

El efecto "Dan Cooper" en las aerolíneas se hizo se hizo sentir. El secuestro provocó que se dieran grandes cambios en los vuelos comerciales en Estados Unidos, luego adoptadas al resto del mundo.

Se instalaron detectores de metales en los aeropuertos, se implementarn nuevas reglas de seguridad de vuelo y hasta hubo modificaciones en el diseño del Boeing 727.

Después de tres secuestros similares en 1972, la Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés) pidió que los Boeing estuvieran equipados con un mecanismo conocido como "Cooper vane", una cuña aerodinámica que impedía que las escaleras traseras de un avión fueran abiertas durante el vuelo.

Además en 1973 se comenzó a revisar todo el equipaje. 

Más evidencia surgió con los años

El 1 de noviembre de 2007, el FBI publicó info sobre una evidencia del caso que no había sido revelada al público antes. Exhibió el pasaje de Cooper, que había costado 18 dólares y 52 centavos. También reveló que el secuestrador había solicitado dos paracaídas de espalda y dos paracaídas de emergencia. Sin embargo, las autoridades le habían entregado sin saber un paracaídas falso que era usado para las clases. Este no fue el que encontraron en el avión y varios pensaron que Cooper no se había dado cuenta que no funcionaba.

El 31 de diciembre de 2007 el FBI publicó un comunicado de prensa que contenía fotografías inéditas y nueva información del caso, con la intención de que la gente aportara nuevas evidencias sobre la identidad de Cooper. Allí descartaban que fuera un paracaidista experimentado.

Un agente del FBI, Larry Carr, propuso la teoría de que Cooper tomó su nombre de un héroe de un comic canadiense, que es miembro de la Real Fuerza Aérea de Canadá y aparece saltando de un avión en la portada de una revista.

Chau chau adiós

Como suele pasar en Estados Unidos, cuando todas las pistas conducen a la nada, se cierra el caso. Esta vez tardó unos cuantos años y fue el 12 de julio de 2016 cuando el FBI le bajó la persiana, 44 años y medio después del caso.

En su justificación, el FBI decía que necesitaba abocarse a "prioridades más urgentes" pero que si surgía nueva evidencia que llevara a algún lugar, se reabriría.

La teoría del detective John Cameron

El detective retirado John A. Cameron sostiene que Ed Edwards, un asesinado serial condenado por 6 crímenes, es en realidad Dan Cooper.

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Afirma que el secuestro del avión se llevó a cabo para celebrar el décimo aniversario de la aparición de Edwards dentro de los diez más buscados del FBI.

También este detective sostiene que Edwards era el asesino del Zodiaco y que luego del secuestro del avión se enviaron cartas del estilo "zodiacal".

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Además, en 1983, Edwards publicó otro libro, denominado "Ha-ha-ha" y firmado por DB Cooper.

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Asesinato vinculado

En abril de 2013, Earl Cossey, el dueño de la escuela de paracaidismo que proporcionó los cuatro paracaídas que se entregaron a Dan Cooper, fue hallado muerto en su casa en Woodinville, barrio de Seattle.

Fue declarado un homicidio, debido a un traumatismo contundente en la cabeza. El crimen sigue sin resolver.

Varios especialistas vincularon el caso con el de Dan Cooper, pero las autoridades respondieron que no tenían motivos para creer en tal vínculo.

Fue justamente Cossey el que afirmó que había dado un paracaídas que no funcionaba por error y esto lo que derivó en la mayor creencia del FBI de que Cooper había muerto al saltar, ya que ese paracaídas no se halló en el avión. Además, según un testigo que dio una declaración en los 70 reafirmada en esta década actual, el sujeto podría haber tenido un cómplice.

Luego afirmaron que el robo fue el "motivo del asesinato". ¿Coincidencia? 

---> Todos los crímenes por los que se condenó a Ed Edwards, el asesino en serie que desenmascaró su propia hija

De todo un poco

El escape de Cooper sin precedentes generó de todo un poco: libros, canciones y películas basadas directamente o inspiradas en el secuestrador.

Incluso los restaurantes del noroeste del Pacífico organizan promociones regulares con temáticas de Cooper y tiendas venden souvenires a turistas. 

Incluso un bar, "Taberna General Ariel", celebra cada noviembre desde 1974 el "Día del Cooper" (salvo en 2015, año en que murió su dueña, Dona Elliot). Festividad que se trasladó directamente a todo el pequeño pueblo de Ariel, en el Estado de Washington, que es donde se cree que aterrizó Cooper.. 

---> Todo lo que se sabe de el asesino del Zodiaco, el misterioso criminal que nunca fue atrapado

Tres novelas que la rompieron

-1990 "Free Fall" de JD REed
-1998 "Sasquatch" de Roland Smith
-2004 "DB: a novel" de Elwood Reid
-2008 "The 4400: the Vesuvius Prophecy" de Greg Cox

Pantalla grande y chica

-1981. "The pursuit of DB Cooper". Treat Williams es el personaje principal y Robert Duvall es un investigador de seguros que lo persigue.

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-1990. El personaje principal de la serie "Twin Peaks" es llamado "Dale Bartholomew Cooper" (DB Cooper). Kyle MacLachlan interpreta a este agente del FBI. 

-1999. La serie humorística "NewsRadio" tuvo tres episodios dedicados al misterio del secuestro. Fue en su quinta temporada, episodios 6, 7 y 8 y Adam West (el mítico Batman del "Bati twist") terminaba confesando ser DB Cooper.  

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-2004. "Without a Paddle" es una película cómica en la que tres amigos descubren que un amigo que murió tenía 100 mil dólares en una cueva que habían sido de DB Cooper. Deciden ir en la selva de Oregon en busca del tesoro. 

Matthew Lillard, Dax Shepard, Seth Green, Ethan Suplee y Burt Reynolds protagonizan la disparatada comedia. 

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-2005. En "Prison break" el personaje "Charles Westmoreland" (Muse Watson) quien inicialmente nega ser DB Cooper, admite ser el secuestrador al final de la primera temporada.

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También todos los programas sobre crímenes se encargaron de realizar capítulos al respecto pero son demasiados como para detallarlos. 

Canciones

-"DB Cooper" de Todd Snider

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-"The Ballad of DB Cooper" de Chuck Brodsky

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-"Bag full of money" de Roger McGuinn.

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- "The Final Flight of D. B. Cooper" de Victims of Circumstance's  

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-"The Ghosts That I Run With" de Bill Mallonee (desde el punto de vista de "Cooper"

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-La canción  "Bawitdaba" de The Kid Rock tiene referencias al dinero robado por Cooper.

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