Tras la izada de la bandera estadounidense frente al Malecón habanero la resaca le da paso a la realidad. Los cubanos aguardan mejoras reales en los vínculos bilaterales.

Cuba y Estados Unidos: se inicia complejo camino hacia la normalización

Por UNO

Con sus banderas ya izadas en las embajadas de Washington y La Habana, Cuba y Estados Unidos emprenden ahora el complejo camino hacia la normalización plena de sus relaciones, un proceso cuya hoja de ruta será definida en una comisión bilateral.

La Habana vivió ayer la resaca de una jornada histórica luciendo unos renovados símbolos en el emblemático Malecón: las barras y estrellas estadounidenses ondeando en un edificio que también desde ayer tiene en su fachada el rótulo en bronce de “Embassy of the United States of América” junto al escudo estadounidense.

Unos símbolos que ayer se convirtieron en un atractivo más para decenas de turistas extranjeros e incluso visitantes de EE.UU., que no quisieron perder la oportunidad de fotografiarse ante la bandera y embajada norteamericanas.

“Quisimos venir a verla hoy (ayer)cuando no había tanta gente y hacernos fotos con la bandera ondeando”, explicaron a Efe Anne y Richard, dos jóvenes mochileros norteamericanos que compraron el pasaje a Cuba el día que supieron la fecha de la reapertura formal de la misión diplomática estadounidense en la isla.

“Fue un día histórico ayer y estuvimos aquí, fue algo extraordinario. Y ahora verla así flotando es como un símbolo de paz, de que sí se puede vivir en armonía”, insistió Anne.

Con la misma intención se acercaron a la zona grupos de brasileños, españoles, franceses u holandeses como Albert, que aprovechó para hacerse una selfie con la bandera a sus espaldas.

“Voy a ser la envidia de todos mis amigos en Instagram”, bromeó tras declararse afortunado de que su estancia en Cuba haya coincidido con la ceremonia de reapertura, que encabezó el secretario de Estado, John Kerry.

El acontecimiento del 14 de agosto es la noticia destacada ayer en los medios cubanos, todos oficiales, con titulares como “Inicia un largo y complejo camino” en Granma, órgano oficial del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC, único), o “Es posible construir relaciones civilizadas entre Cuba y Estados Unidos” de Juventud Rebelde.

Los dos periódicos en su interior reproducen íntegramente tanto el discurso de Kerry en la Embajada, como la conferencia conjunta que ofrecieron el secretario de Estado y el canciller cubano, Bruno Rodríguez.

Y en la calle, los habaneros recuperaron ayer la normalidad con el deseo de que la nueva era con EE.UU. conlleve, sobre todo, mejorías para la población.

“Lo que el pueblo espera es que esta nueva reconciliación sea un paso de avance. Esperemos que tenga resultados, que las relaciones se estrechen y que nos ayuden en lo que tiene que ver con la economía”, señaló Madelín, licenciada en Cultura Física.

Culminado el restablecimiento diplomático después de más de medio siglo de enemistad, llega ahora el momento de la normalización de relaciones con importantes escollos en el camino como el embargo económico y comercial contra Cuba, la demanda de la isla para que se devuelvan los terrenos de la Base Naval de Guantánamo o las profundas diferencias en torno a los derechos humanos.

►Reconciliación. “Lo que el pueblo espera es que esta nueva reconciliación sea un paso de avance. Esperemos que tenga resultados, que las relaciones se estrechen”, dijo una cubana.

► Desafíos. Ambos países tienen ante sí grandes desafíos como son el levantamiento del embargo por parte de EE.UU. y el resarcimiento de Cuba a empresas expropiadas tras la revolución

“Tenemos una democracia perfectible”

 Las autoridades cubanas tras el discurso de Kerry dijeron que su sistema es una democracia auténtica “perfectible”, un eufemismo que para el común de la gente significa que el gobierno planea introducir reformas en pequeña escala, pero sin ceder en el control del régimen por el Partido Comunista. El gobierno cubano rechaza las exhortaciones de Estados Unidos a efectuar cambios políticos: habla de la larga historia de injerencia de Washington en los asuntos internos de la isla y de las deficiencias de Washington en materia de derechos civiles. El canciller Bruno Rodríguez habló de la muerte de hombres negros a manos de la policía y del maltrato de prisioneros en Guantánamo. “Lo que pasó ayer es trascendental, es cierto”, dijo Rolando Quevedo, jubilado de 67 años. “Pero no me gusto el cinismo de los americanos cuando vienen aquí a hablar de derechos humanos y de democracia. ¿De qué están hablando?

Fuentes: AP y Efe