Debajo de la capa de hielo, lejos de los pingüinos juguetones y de otros animales que atraen a los turistas a la Antártida, hay un mundo frío e inhóspito en el que no debería haber el menor asomo de vida, según todo parece indicar.Pero los científicos que investigan los hielos que se derriten observaron recientemente un pez de 15 centímetros (medio pie) que nadaba en el subsuelo. Poco después, vieron criaturas que parecían camarones.
Criaturas de la Antártida muestran lo tenaz que es la vida
