Esta es la historia de Yak, este pitbull de Valencia, al que sus anteriores dueños apalearon hasta dejarlo paralítico porque no servía para pelear.
A golpes le rompieron la columna vertebral y lo dejaron paralítico.
Ahora con terapia rehabilitativa, sus cuidadores esperan que vuelva a caminar y que encuentre una familia que lo adopte.
Fuente: Telecinco



