Un tribunal de Ferrara sentenció a tres años de prisión a la madre y a los abuelos de un menor por sobreprotegerlo; el chico aprendió a caminar a los siete años.

Condenaron a una familia italiana por brindar "amor enfermizo" a su hijo

Por UNO

ROMA - El abuelo, la abuela y la madre le brindaron un amor enfermizo, excesivo: por esto fueroncondenados. La víctima, que hoy tiene 13 años y vive en Ferrara, ciudad del norte de Italia, recién

aprendió a caminar a los 7, nunca hizo deporte, una excursión, o una salida con amigos, ni

frecuentó a nadie, salvo a su madre y sus abuelos. Por eso, hoy el niño sólo come si le cocinan

ellos y está con ellos, y a los 13 años aún no puede orinar solo. Cuando tuvo que quedarse en el

comedor de su escuela, el chico se escapó y se escondió en un armario. Tiene medio de comer o estar

con otras personas.

Esta escalofriante historia fue publicada hoy en la portada del diario La Stampa, que dio cuenta de este caso dramático, que llevó a un tribunal de Ferrara a

condenar al abuelo del chico a 3 años y 6 meses de prisión; a la mamá, a 3 años, y a la abuela, a 2

años. En una sentencia de primer grado que nadie sabe si algún día podrá ser efectiva, la jueza

Silvia Marini dictaminó que el niño "fue víctima de un amor enfermo, que lo hiperprotegió sin

permitirle crecer, como sus compañeros y sus coetáneos".

Se trata de un caso que comenzó hace diez años, cuando el padre, cuyo matrimonio terminó al pocotiempo del nacimiento del chico y que incluso fue anulado por la Sacra Rota, decidió emprender una

batalla judicial. El progenitor, un empresario de Milán, pudo ver a su hijo sólo tres veces en la

vida, y a escondidas, según contó su abogado, Heinrich Stove. "Nosotros no queríamos crearle

problemas al niño, sino liberarlo, por su bien. Esperemos que los abuelos y la madre se den cuenta

de que no le están haciendo bien, y que esta sentencia le permita al tribunal de menores

intervenir", dijo el letrado.

Nadie sabe si lograrán la "liberación". El chico, que al parecer es muy inteligente, dice queodia a su padre y que vive bien con sus abuelos y su madre. "Si el pequeño obtiene resultados

óptimos en la escuela, querrá decir algo. En realidad, sus problemas son los de muchos chicos de su

edad. Y odia al padre no porque alguien le llenó la cabeza, sino porque es él quien quiso este

proceso que le está arruinando la vida", explicaron Dario Bolognesi y Elisa De? Giusti, abogados

defensores del abuelo, la abuela y la madre, condenados por amor enfermizo.

Fuente: lanacion.com.ar