Una adolescente holandesa de 17 años, Noa Pothoven, murió el domingo tras varios días de no comer ni beber, después de años de sufrimiento psíquico por una violación sufrida de niña y tras una larga batalla legal por la eutanasia, que es legal en Holanda.
La clínica Levenseindekliniek, un centro en La Haya especializado en la eutanasia, publicó un comunicado para confirmar que la joven no fue eutanasiada.
La adolescente murió el domingo en su casa, en compañía de su madre. Había dicho que no soportaba más vivir debido a su depresión y había pedido en reiteradas ocasiones la asistencia para morir.
Tras la violencia padecida sufría también de estrés postraumático y anorexia, informó la agencia ANSA.
La joven había escrito una autobiografía llamada "Winning or Learning", donde cuenta en detalle su batalla contra la depresión por el abuso sexual que había sufrido en su infancia.
"Tal vez esto sea una sorpresa para algunos, dados mis posts sobre hospitalización, pero mi plan estuvo allí por un largo tiempo y no es impulsivo", había afirmado antes.
En un último post en Instagram, la joven escribió: "Amor es dejar ir, en este caso", pidiendo a sus seguidores que no intentaran hacerla cambiar de idea.
Holanda fue el primer país del mundo que legalizó la eutanasia.El Parlamento holandés aprobó la eutanasia y el suicidio asistido en 2001.
Los médicos pueden asistir el suicidio en el caso de que los pacientes lo deseen y padezcan dolores insoportables y no haya ninguna esperanza de curación. Los médicos deben consultar antes a algún colega e informar de cada caso a una comisión.
Aclaración: la primera versión de esta nota afirmaba que la Justicia de Holanda le había concedido la eutanasia a la joven. Se supo finalmente que murió pacíficamente en su casa.


