En el Capitolio de Estados Unidos, el papa Francisco pidió abolir la pena de muerte

Por UNO

El sumo Pontífice se dirigió a los representantes elegidos por el pueblo estadounidense mientras que alrededor de 50 mil personas aguardaron afuera para escucharlo.

El papa Francisco advirtió ante el Congreso de Estados Unidos que "ninguna religión es inmune a diversas formas de aberración individual o de extremismo ideológico".

"Combatir la violencia perpetrada bajo el nombre de una religión, una ideología, o un sistema económico y, al mismo tiempo, proteger la libertad de las religiones, de las ideas, de las personas requiere un delicado equilibrio en el que tenemos que trabajar", agregó.

El papa constató en su intervención que "el mundo es cada vez más un lugar de conflictos violentos, de odio nocivo, de sangrienta atrocidad, cometida incluso en el nombre de Dios y de la religión".

"El mundo contemporáneo con sus heridas, que sangran en tantos hermanos nuestros, nos convoca a afrontar todas las polarizaciones que pretenden dividirlo en dos bandos", dijo Jorge Mario Bergoglio.

"Sabemos que en el afán de querer liberarnos del enemigo exterior podemos caer en la tentación de ir alimentando el enemigo interior. Copiar el odio y la violencia del tirano y del asesino es la mejor manera de ocupar su lugar", añadió el primer papa latinoamericano.

El papa Francisco pronunció en el Capitolio de Washington un discurso ante el Congreso reunido en sesión conjunta, el primero de un pontífice ante los representantes elegidos por el pueblo estadounidense.

El papa llegó poco antes de las 09:30 hora local y se dirigió al despacho del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner.

Francisco habló ante más de 500 diputados y senadores que se aglomerarán en el hemiciclo de la Cámara de Representantes junto a magistrados de la Corte Suprema y miembros del Ejecutivo, entre ellos el vicepresidente Joe Biden.

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