Mundo Martes, 3 de abril de 2018

Aumenta la tensión en la antesala del juicio al ex presidente Lula

El juicio que mañana podría llevar a prisión al ex mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva extremó la polarización del gigante sudamericano y condujo a la presidenta de la corte suprema, Cármen Lúcia, a un inusual -e inesperado- pedido por la paz social.

El Supremo Tribunal Federal (STF) dirá mañana si acepta un recurso presentado por la defensa de Lula (2003-2010) para evitar que empiece a purgar una condena de 12 años y un mes por corrupción pasiva y lavado de dinero hasta que no haya agotado todas las instancias judiciales.

Si deniega el recurso, nada se interpondrá en principio a un arresto de Lula, de 72 años. De lo contrario, el camino de los tribunales podría extenderse y dejarlo libre durante la campaña para las elecciones de octubre, que se anuncian como las más inciertas desde el retorno de la democracia en 1985.

Por escrito

"Vivimos tiempos de intolerancia y de intransigencia contra personas e instituciones. Por eso, este es un tiempo en el que hay que pedir serenidad. Serenidad para que las diferencias ideológicas no sean fuente de desorden social", escribió la jueza Cármen Lúcia en un texto divulgado por su asesoría. "Los problemas se resuelven garantizando el cumplimiento de la Constitución, papel fundamental conferido al Poder Judicial, que lo viene cumpliendo con rigor", agregó la magistrada, que apoya p la jurisprudencia vigente que permite encarcelar a condenados en segunda instancia, como Lula da Silva.