Mundo Lunes, 15 de mayo de 2017

Asesinaron al periodista mexicano Javier Valdez Cárdenas en la puerta de la revista "Ríodoce"

El comunicador sinaloense ha escrito una gran variedad de artículos sobre el narcotráfico y la violencia. Fue muerto este lunes, según medios locales.

El periodista, que también es corresponsal de La Jornada en Sinaloa, Javier Valdez Cárdenas, fue asesinado esta tarde en la puerta de la revista Ríodoce, en la ciudad sinaloense de Culiacán, México, informan medios mexicanos.

Según los primeros informes, el comunicador estaba conduciendo un coche cuando unas personas lo interceptaron y le dispararon. Otra versión sostiene que caminaba por la calle y le dispararon desde un vehículo.

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Javier Valdez Cárdenas nació en Culiacán en 1967, se licenció en sociología por la Universidad Autónoma de Sinaloa y por su labor periodística ha sido premiado en numerosas ocasiones, tanto en México como en otros países. Entre otros galardones, ha recibido el Premio Sinaloa de Periodismo y el premio International Press Freedom Award del Comité para la Protección de Periodistas (basado en Nueva York).

Su muerte eleva a seis los reporteros asesinados en 2017 en México, considerado el tercer país del mundo más letal para los periodistas, según la organización Reporteros sin fronteras (RSF).

Valdez fue acribillado en Culiacán, la capital estatal, cerca de las oficinas de Ríodoce, el semanario que fundó en 2003 y que logró establecerse como altavoz en una región afectada por la autocensura. Desde 1998 también era corresponsal del diario La Jornada. Una fuente de la fiscalía confirmó a la AFP que "fue atacado a balazos".

Fue autor de varios libros. Narcoperiodismo fue su último libro, pero también escribió Huérfanos del Narco, Los Morros del Narco, Miss Narco y Con una granada en la boca.

"En Culiacán, Sinaloa, es un peligro estar vivo y hacer periodismo es caminar sobre una invisible línea marcada por los malos que están en el narcotráfico y en el gobierno (...) Uno debe cuidarse de todo y de todos", había dicho este periodista en el discurso que dio en 2011, al recibir el Premio Internacional de la Libertad de Prensa del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés).

"Ser periodista es como formar parte de una lista negra. Ellos van a decidir, aunque tú tengas blindaje y escoltas, el día en que te van a matar", comentó también Valdez en una de las presentaciones de su último libro, Narcoperiodismo, la prensa en medio del crimen y la denuncia".

Sin embargo, el fiscal general de Sinaloa, Juan José Ríos, aseveró que no conocía de amenazas contra el periodista. "De Javier no habíamos tenido ningún señalamiento", dijo .

Valdez logró convertirse en uno de los reporteros más reputados de su estado. Además del Premio Internacional de la Libertad de Prensa, también había sido galardonado con el María Moors Cabot, que concede la Universidad de Columbia (EE.UU.).

Padre de familia, Valdez, de rostro ancho y sonriente, solía usar un sombrero Panamá. A lo largo de sus casi tres décadas de carrera informó activamente sobre el cártel de Sinaloa y el desenlace de su fundador, Joaquín Chapo Guzmán, actualmente encarcelado en Estados Unidos.

Su última colaboración con la AFP fue precisamente para informar sobre la guerra interna desatada desde la extradición de Guzmán entre varias facciones que se disputan el liderazgo del cártel.

"Cada vez se pone peor"

En los últimos años fue testigo del recrudecimiento de la violencia en su estado y del peligro que sufrían los periodistas.

Pero, sumamente comprometido con su profesión, siempre decidió seguir.

"Está cabrón y cada vez se pone peor, pero alguien tiene que hacer la chamba (el trabajo)", afirmó hace poco en una conversación sobre la cotidianeidad periodística.

Desde hace tiempo que las organizaciones en defensa de la libertad de expresión acusan a las autoridades de inactividad a la hora de proteger a los periodistas

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) denunció a principios de mayo la impunidad que existe en el país ante los homicidios de comunicadores.

El presidente mexicano Enrique Peña Nieto escribió en Twitter que "el @GobMx condena el homicidio del periodista Javier Valdez".

Comunicadores, en la mira del crimen organizado

Los ataques a los periodistas en México se han multiplicado este año.

El 2 de marzo mataron a Cecilio Pineda Brito, un periodista independiente, en el estado de Guerrero; el 19 del mismo mes, en Veracruz, al columnista Ricardo Monlui.

Cuatro días después ejecutaron a Miroslava Breach, reportera del periódico La Jornada, a balazos frente a su casa en Chihuahua.

El 14 de abril mataron en la ciudad de La Paz a Maximino Rodríguez, periodista de un medio local de Baja California Sur, y el 2 de mayo a Filiberto Álvarez, reportero de una radio de Morelos.

Además, otro comunicador de Veracruz quedó herido de gravedad en el mismo periodo; el escolta de un informador de Baja California Sur murió aunque el periodista salió ileso y el pasado fin de semana en el estado de Guerrero, un centenar de hombres armados retuvieron temporalmente a un grupo de reporteros, a quienes amenazaron y robaron todo su equipo.

El CPJ señaló en un informe este mes de mayo que "la impunidad endémica permite a los grupos criminales, los funcionarios corruptos y los cárteles de la droga silenciar a sus críticos" en México. Según sus datos, desde 1992 un total de 40 periodistas han sido asesinados por motivos relacionados con su trabajo y han matado a otros 50 por causas no esclarecidas.

La fiscalía especializada en estos delitos, creada en 2010, aporta otros datos. Indica que entre 2000 y 2017 ha habido 114 homicidios de periodistas, de los cuales el departamento ha investigado 48 pero solo existen tres sentencias.

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