Para cada fumador, una solución.
Ansias de fumar generadas por estrés
• El ejercicio ayuda a relajarse. Incluso una breve caminata te ayudará. • Sacá de tu casa todo lo que tenga que ver con el hábito de fumar. • Buscá algo para tener las manos ocupadas (por ejemplo, una pelota antiestrés). • Anotate en un gimnasio, te ayuda a descargar tensiones. • Llamá a uno de tus “puntos de apoyo”: alguien a quien le comentaste que planeás dejar de fumar y a quien podrás recurrir para recibir motivación y apoyo a lo largo del proceso. • Pensá en positivo. Cuanto menos pienses en fumar, más fácil será seguir. • En momentos de mucho estrés, recordá que cada día sin fumar implica que tu cuerpo está más saludable. • Usá el dinero que ya no gastás en cigarrillos para darte algún gusto. Ansias de fumar que acompañan una actividad placentera • En lugar de fumar, comé una fruta. • Alejate del televisor y empezá una nueva actividad. • Comprate algo que te guste con el dinero que ahorraste por no fumar. • Tené a mano papel y lápiz para hacer garabatos cuando hables por teléfono. • Evitá el exceso de té y café: tomá infusiones descafeinadas o jugos de frutas. • Elegí aquellos lugares donde sea imposible fumar: cines, teatros, etc. Ansias de fumar en situaciones sociales • Si salís a comer, elegí espacios donde no esté permitido fumar. • Asegurate de tener un plan para enfrentar la tentación cuando estés en una situación social. • Contale a todo el mundo que estás dejando de fumar. • Después de las comidas, levantate de la mesa y buscá alguna actividad (¡como lavar los platos!) • Pediles a tus amigos que no fumen cerca tuyo. • En el trabajo modificá la rutina de tus pausas y salí a tomar aire. • Llamá a tus “puntos de apoyo” o reunite con ellos. Ansias automáticas • Al despertar, prometete no fumar durante ese día. • Cepillate los dientes inmediatamente después de levantarte. • Seguí un recorrido diferente para ir a trabajar. La novedad te distraerá y ayudará a romper con la rutina habitual. • Iniciá nuevas actividades de tiempo libre que mantengan ocupada tus manos y tu mente. • Para calmar la ansiedad, masticá zanahorias, manzanas o apios. • Llamá por teléfono a un amigo o familiar para charlar un rato. • Recordá que la mayoría de los fumadores tienen una recaída por la tarde o por la noche. ¡Mantenete alerta! • Limpiá a fondo tu casa. Fuente: Entre Mujeres




