Una abogada argentina quedó imputada por racismo en Brasil. La joven, que además es influencer, habría hecho gestos imitando a un mono.
Fue identificada como Agostina Báez, cuentan que habría discutido con el mozo de un bar en Río de Janeiro, el tema escaló, y el trabajador la habría denunciado por gestos racistas.
Le quitaron el pasaporte y la tobillera la mantendrá en el vecino país mientras investigan el tema.
Según el sitio, perfil.com, la abogada e influencer argentina Agostina Páez fue detenida el pasado miércoles en Brasil, tras una situación en la que terminó denunciada por actos racistas.
La influencer estaba en un bar con amigas, cuando por un problema con la cuenta se generó una discusión con el mozo que terminó en un escándalo.
Según las imágenes que circulan por redes sociales, al retirarse la abogada argentina habría hechos gestos imitando a un mono, una conducta repudiable que tiene numerosos antecedentes en las tribunas del fútbol, y se habría referido al empleado del restaurante, que luego de corroborar las cámaras de seguridad del lugar se habría sentido ofendido y realizó la denuncia respectiva.
Abogada argentina imputada por racismo en Brasil: qué hará la justicia con su caso
El caso quedó en manos de la 11ª Delegación Policial de Rocinha, que retuvo el pasaporte de Agostina y, para controlar que no abandone el país, le pusieron una tobillera electrónica.
La investigación quedó a cargo de la Policía Civil, que deberá revisar y confirmar o no si los actos de la abogada tuvieron índole racista.
Así se escucharán las voces de ocasionales testigos de la discusión. El proceso judicial se desarrolla en torno a la política de tolerancia cero a los hechos de discriminación y racismo en Brasil, una circunstancia que podría complicar a Páez en la resolución final.
Su caso en Río de Janeiro volvió a ponerla en el foco de los medios, ya que por su condición de influencer tiene alrededor de 120 mil seguidores en sus redes sociales.
Según la información difundida por las autoridades de Río de Janeiro, Páez insultó y realizó gestos ofensivos de contenido racial hacia el empleado, además de utilizar la palabra “mono”, considerada discriminatoria en ese contexto.
Las autoridades confirmaron que el caso seguirá en las próximas semanas y el Ministerio Público evalúa la posibilidad de presentar cargos penales, lo que complicaría aún más la situación.





