Sólo una reja separaba a los detenidos en la comisaría de Parque Barón, en Lomas de Zamora, de la calle.
Así fue que la tentación pudo más que la seguridad y después de forzarla y de hacer palanca con una barra de hierro, la sacaron de las guías y cuatro presos escaparon corriendo por el patio trasero de la seccional.
No colaboró sin duda con el encierro la decisión de la titular del juzgado de Garantías N° 5 de Lomas de Zamora de quitar las puertas de los calabozos para evitar el hacinamiento.
Todas las celdas entonces se comunicaban a través de un pasillo, cuyo único obstáculo para acceder a la libertad era la reja, que vulneraron durante la madrugada.
Uno de los guardias advirtió la fuga y dio aviso. Por eso no se escaparon más presos.
De todas formas, la Auditoría de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense separó preventivamente a los policías que estaban a cargo mientras se investiga si hubo negligencia.
El caso quedó en manos del fiscal Fernando Semisa y hasta última hora de la noche sólo uno de los presos había sido recapturado.
Fuente: TN.com.ar


